Las "monitas" de álbumes vuelven a Antioquia, ahora hechas por ciudadanos

"Antioquia es un caramelo" es la versión ampliada de "Medellín es un Caramelo", con el cual se envían fotografías para construir un álbum sobre la región.

La imagen todavía le da vueltas en la mente: una mujer termina de desplumar una gallina. Detrás hay una lavadora y más allá una escalera de guadua para subir al techo a coger goteras.


-Es la imagen de esa Antioquia donde no aparece solo lo bueno sino que se ve como es: diversa.

Quien explica y comenta es Oscar Botero, director de la Fundación VIZTAZ que lidera Antioquia es un Caramelo, concurso que busca mediante el llenado de álbumes de “monas” o “caramelos” que la gente se reencuentre y se reconozca con lo que lo hace antioqueño.

“Antioquia es un caramelo” es la versión ampliada de “Medellín es un Caramelo” (2011), con el cual los medellinenses enviaban sus fotografías y a partir de ellas se construyó un álbum sobre sus obras de arquitectura; sus atractivos turísticos; su flora y fauna; su gente; sus instituciones emblemáticas, entre otras.

Lo mismo ocurrió durante 2013. En los últimos meses los antioqueños enviaron sus fotografías que esperaban salieran seleccionadas para el álbum, y si bien el tiempo fue muy escaso, los resultados fueron positivos: 8.000 fotografías enviadas por 1.200 personas, entre las cuales sólo faltaron imágenes de un municipio.

-Se rebasaron las expectativas. Fue contundente. Hay muchos atardeceres, y una señora pelando una gallina. Y me gusta porque nos dicen pollo y lo pensamos despresado, asado, con miel; pero pocas veces nos imaginamos la pelada de una gallina. Esas actividades tan arcaicas que también hacen parte de nuestra realidad.

Al lado de gallinas desplumadas llegaron imágenes sobre el secado del café en las calles céntricas y de cacao al borde de caminos. Y platos de frijoles acompañados de pescado, que resumen la Antioquia de montaña y la Antioquia a vera de río. Muestra que es tan antioqueño el desayuno acompañado de arepa como el del pan o el patacón.
El siguiente paso, luego de recibir y clasificar las imágenes fue el diseño de los álbumes. Viztaz imprimió 30 mil, de los cuales algunos ya fueron adquiridos por empresas auspiciadoras. La Fundación busca que algunas dependencias oficiales lo respalden con su compra.

Oscar esta tan convencido del éxito que tendrán con este nuevo reto. De hecho la Fundación VIZTAZ acumula experiencia de 20 años, desde cuando comenzaron recuperando la memoria cultural acompañados por arquitectos de la Universidad Nacional.

-La fotografía no es solo recuerdos. Sino documentos. La gente cargaba un retrato de su ser querido en la billetera, ahora lo pone como descansador de pantalla de sus computadores. Nosotros lo único que hemos hecho es decir: “préstenosla”.

Y se las han prestado. Mas ahora, cuando la fotografía se hizo accequible. Ya no hay revelado; ni temor a que se las roben. Y cuando gracias a las redes sociales, ya no solo fotógrafos “profesionales” sino gente del común se hace fotos para verse y que lo vean y todo se difunde tan rápido.

Pero en estos tiempos de inmediatez, casi de ubicuidad surge la inquietud de si tiene sentido un álbum de papel y Botero lo tiene tan claro:
-Habrá que preguntarles a los compradores. La gente sigue llenando álbumes. Porque contrario a los de computadores que es labor solitaria en el álbum impreso es compartida. Se lo regalan. Se torna objeto familiar, de amigos, de intercambio incluso entre zonas de la ciudad, y seguramente de regiones.

Y en ese reto de vernos y que nos veamos en esta tierra tan distinta, tan distante, VIZTAZ está jugado para lograrlo. Para ello, pasada la etapa de recolección de imágenes, editado el álbum y sus caramelos, realizará actividades promocionales. La meta, dice Oscar, es agotar los álbumes. Y tienen un año para lograrlo, asistirán a ferias y eventos para promocionarlos. El respaldo del anterior concurso dejó puertas abiertas en centros comerciales donde estarán promocionándolo.

-Claro que hay “caramelos escasos” –dice Oscar-. Pero el intercambio hace interesante el álbum. “Tengo el 28, me falta el 33. ¿Quién lo tiene?, ¿Dónde nos vemos?
Y se encuentran. Se encuentra entonces el departamento.

A los concursantes los alegra y los motiva además saber que cada 40 días entregarán premios y que el concurso terminará con la entrega de un carro en noviembre.
Y en VIZTAZ los anima saber que ya han superado dos escalones y el próximo se “avizta”:

-Ya vendrá “Colombia es un caramelo”. Hay bocetos. Y también interés de algunas empresas que han dicho quieren estar en el proyecto.
Para conocer más sobre este proyecto, visita: http://www.antioquiaesuncaramelo.com/
 

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