"La música popular es la que nos define": Gilmer Mesa

Con la historia de una generación sometida a los vaivenes de la violencia del narcotráfico, Gilmer Mesa ganó el XII Concurso Nacional de Novela y Cuento, patrocinado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. El lector encontrará en "La cuadra times" (2015) los rostros de las víctimas y los victimarios de un periodo que puso en jaque al estado colombiano.

Gílmer Dubán Mesa autor de "La Cuadra Times". / Cortesía.

Su novela cuenta la corta vida de una generación de muchachos que abrió los ojos justo cuando el narcotráfico emergía con toda su fuerza. ¿Cómo narrar la tragedia de jóvenes asediados por la pobreza y la violencia?

La narración fue muy visceral porque fue la manera como sentí que debía ser contada esa historia y cuenta con un narrador en primera persona porque creí que era necesario hacerse cargo del peso de lo que se cuenta y no observar los hechos desde lejos. No estaba pensando en un posible lector cuando escribí la novela, lo hice más atendiendo a una necesidad personal de contar los hechos que ahí están descritos, y no pensé en si era o no un tema manido o conocido sino en que había algo profundo que necesitaba salir y así lo hice, además que los temas que trata son los mismos que ha tratado la literatura desde el origen de los tiempos, el amor, la muerte, la soledad, la impotencia y la violencia siempre han sido los argumentos necesarios, por eso son tan recurrentes y mi novela no es la excepción.

Los niños de su novela crecen admirando las figuras de los jefes de la banda de los Prisco. En su opinión, ¿qué hizo a esa hornada de muchachos tan proclive a ser carne de cañón de una guerra demencial?

Los hizo caer, en su mayoría, las necesidades, las económicas por supuesto pero también las ansias de reconocimiento y respeto que son propios de la edad y de la sociedad en que vivimos. En un país como el nuestro en donde la mayoría de personas somos pobres, en gran medida por nuestra cultura pero en otra alta proporción por el clima político en que se desarrolla nuestra colectividad, el desinterés, la decepción y la deshonra que exhibe sin ambages nuestra clase dirigente hace que la mayoría de los ciudadanos desconfíen del estado y las instituciones y se dejen tentar por la ilegalidad y el hampa pues es lo que nos muestran todos los días quienes nos gobiernan, entonces casi que es connatural e imitativo de la mayoría de la gente sentir que ese es el camino, pero no lo es definitivamente.

Los fenómenos del sicariato y el narcotráfico han producido una buena cantidad de libros. ¿Leyó algunos para documentar su novela? ¿Cuáles textos considera necesarios para comprender esos atroces años?

He leído algunos de los libros sobre el tema, pero ninguno para documentarme para la novela, sino porque algunos son entretenidos y otros por el morbo que suscita el argumento, algunos con buena prosa y otros muchos que se quedan en los lugares comunes y las anécdotas manoseadas y desopilantes, en cuanto a los libros que considero necesarios para entender esa época te podría decir tres casos que se me vienen a la cabeza: Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano; Historias en contravía; de Alfredo Iriarte y el tercero más que un libro es un trabajo musical y más que eso, es una galaxia y es la obra completa de Rubén Blades.

Detengamos en la música: usted ha dirigido programas radiales dedicados a la música. ¿Qué le ha aportado a su escritura la salsa, el tango y los demás ritmos que lo apasionan?

Hablar de la música sí es un capítulo aparte. La música es lo mejor de la vida, el verdadero arte, comparado con ella cualquier arte es mínimo: mi vida es mejor por la música que me ha acompañado en el viaje, no puedo concebir mi vida sin ella por lo cual tampoco la manera como escribo. en cuanto al tango puntualmente, es la gran música latinoamericana que transitó el siglo XX y sigue tan vigente que parece que hubiera sido escrita ayer o quizás pasado mañana en el caso de Piazzolla y Pugliese o de Osmar Maderna o Mederos. Sobre las letras considero que los poetas del tango como Discépolo, Catulo, Gorrindo, Manzi o Cadícamo están a la altura de Lorca o Cesar Vallejo que en mi opinión son lo más grandes. La salsa es mi vida: he sido salsero desde que tengo memoria. Es la banda sonora de lo que soy. En general la música popular es la que nos define, el rock, el blues, el son, el bullerengue; ahí está la esencia de lo que somos. Y el aporte no solo a lo que escribo sino a lo que soy es total: hace poco leí que Bob Dylan lleva no sé cuántas nominaciones al premio nobel de literatura, pues deberían dárselo, porque él como nadie ha contado su época y creo que de la mejor poesía que se viene haciendo hace 50 años él es el responsable, pienso que al igual que él la mejor poesía de hoy en día se está haciendo arriba de una tarima y detrás de una guitarra, en fin, la música es muy importante en mi vida.

¿Qué proyectos literarios ocupan su tiempo ahora? Háblenos un poco de la novela que está escribiendo y de los cuentos que tiene inéditos.

Estoy como bien lo dices escribiendo una novela que va por la mitad y que habla de lo mismo, los temas son siempre los mismos, la violencia, el amor, la vida en general. Es sobre una mujer que toma rumbos y decisiones muy jodidas y lo que eso trae como consecuencia. Es una novela sobre el silencio y el desespero o bueno hasta el momento viene siendo eso, habrá que esperar a ver cómo queda, y los cuentos son alrededor de 50 relatos cortos que dan cuenta de mis primeros intereses en la escritura, los hice para medirme a ver si era capaz de hacerlo y porque desde siempre he sentido la necesidad de contar, ahí están y no soy quien para juzgar su valor literario pero algunos no son tan malos.

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