No se los imagine, véalos

La Orquesta de Cámara Orpheus, de Estados Unidos; el Cuarteto de Cuerdas Borodin, de Rusia, y las hermanas Katia y Marielle Labèque, de Francia, estarán en el Cartagena VIII Festival Internacional de Música.

El poder de la música es tal que atravesó las murallas del centro histórico de Cartagena. Ingresó desde aquellos tiempos en los que el comercio se hacía principalmente por mar, y por ahí llegaron las percusiones africanas y las cuerdas españolas, pero también arribaron formatos instrumentales de otras latitudes, que ahora, varios siglos después, se evidencian en el Cartagena Festival Internacional de Música, que en enero de 2014 celebrará su octava edición.

Con la complicidad de la brisa y con algo de ayuda del azar, este evento ha hecho que la ciudad sea mucho más que un hermoso escenario, más que una locación óptima, y se convierta en gestora de contenidos culturales de alto impacto social. Por eso las notas se escapan del Corralito de Piedra para incursionar en poblaciones en alto estado de vulnerabilidad y regresar con la convicción de haber contribuido al fortalecimiento comunitario.

Con el Cartagena Festival Internacional de Música todo puede pasar en la Heroica. Por eso será el eje geográfico de las fábulas, el tema principal el próximo año en el encuentro musical. Las más famosas y las más interpretadas tendrán protagonistas de todas las latitudes. Hadas y héroes de la vida real serán los encargados de convertir estos relatos en realidades artísticas. La Orquesta de Cámara Orpheus, de Estados Unidos; el Cuarteto de Cuerdas Borodin, de Rusia, y las hermanas Katia y Marielle Labèque, de Francia, son algunas de las figuras que próximamente pondrán a sonar a Cartagena.

La Orquesta de Cámara Orpheus -El sonido de la democracia

La Orquesta de Cámara Orpheus, de Estados Unidos, es mucho más que un colectivo destinado para hacer música. Es una alternativa para las agrupaciones de gran formato, porque su distinción radica en el hecho de no tener un director establecido. La batuta se rota entre sus integrantes de acuerdo con el repertorio ensayado durante la semana, y la designación de la persona que ejercerá como el concertino, aquel músico preparado y capacitado para asumir los destinos sonoros de la agrupación, se lleva a cabo de manera democrática.

Orpheus, como se le conoce a grandes rasgos al proyecto, se fundó en 1972. Uno de sus creadores fue el violonchelista Julian Fifer, quien desde el comienzo ha defendido la idea del liderazgo pasajero como iniciativa sana para mantener la equidad en un ensamble conformado por seres humanos iguales. Sintonizada con esta creencia, la orquesta de cámara, una de las más prestigiosas en el mundo en este formato peculiar, ha logrado expandir su repertorio y además de abordar a los grandes compositores clásicos, también ha hecho incursiones en sonidos populares como las obras de Astor Piazzolla, George Gershwin y Herbie Hancock.

En la actualidad, la Orquesta de Cámara Orpheus exhibe su propio método sonoro y logístico, bautizado Proceso Orpheus, que es herramienta de estudio en universidades como Harvard y Stanford.



Cuarteto de Cuerdas Borodin- Grupo de cámara enfocado

Durante los primeros años de historia del Cuarteto de Cuerdas Borodin, el grupo contó con la tutoría dedicada de Dmitri Shostakovich (1906-1975). El reconocido compositor ruso se encargó de guiar por la senda musical a cuatro estudiantes del Conservatorio de Moscú, quienes un día optaron por construir un proyecto ambicioso para hacerles frente tanto a las creaciones de los autores clásicos como a las iniciativas sonoras de la época moderna.
El proyecto nació en 1945 y se le conoció inicialmente como el Cuarteto Filarmónico de Moscú. Diez años después modificó su nombre y desde entonces porta con orgullo la denominación con la que se ha posicionado como uno de los ensambles más prestigiosos en su formato. En su nómina actual figuran los violinistas Ruben Aharonian y Sergey Lomovsky, el violista Igor Naidin y Vladimir Balshin, en el violonchelo, quienes estarán en Cartagena para mostrar una dosis del talento del que tanto han hablado los especialistas.
Músicos como Dmitri Shostakovich, Sviatoslav Richter, Mstislav Rostropovich y Yuri Bashmet se han unido al Cuarteto de Cuerdas Borodin para explorar nuevos formatos y derribar fronteras.



Katia y Marielle Labèque- Rapsodia a cuatro manos

El talento de las hermanas Katia y Marielle Labèque es genético. A las dos les llegó de la mano de su madre, la pianista italiana Ada Cecchi, quien tuvo la responsabilidad de impartirles sus primeras lecciones de piano, aunque después dejó que se consolidaran hasta llegar a tocar con las orquestas más prestigiosas del mundo. La Filarmónica de Berlín, las Sinfónicas de Boston y Chicago, la Orquesta de Cleveland, la Sinfónica de Londres y la Filarmónica de Los Ángeles han acompañado a estas dos artistas francesas.
Además del repertorio clásico tradicional para piano, Las Labèque han asumido la interesante labor de explorar otros estilos y se han aproximado con éxito tanto al barroco como al rock y al jazz. Por ejemplo, en noviembre de 2011 estrenaron el Concierto para dos pianos, de Richard Dubugnon, en Los Ángeles, bajo la dirección de Semyon Bychkov. A los pocos días ofrecieron una presentación en Francia con la Orquesta de París, con un repertorio totalmente diferente, y finalizaron su gira en Leipzig, incluyendo otros géneros distintos.
Hace poco lanzaron The minimalist Dream House, su nuevo proyecto inspirado en los conciertos de 1961 de La Monte Young en el loft neoyorquino de Yoko Ono. Katia y Marielle Labèque también estarán con su magia en el Cartagena Festival Internacional de Música.