"Olé, el viaje de Ferdinand"

La historia, escrita originalmente en 1936 por Munro Leaf y adaptada por primera vez en 1938, vuelve a las pantallas de cine el 21 de diciembre bajo la dirección de Carlos Saldanha, el mismo que realizó “Ice Age” y “Rio”.

"Ferdinand", nombre original de la película en inglés.Cortesía

Hace ochenta años llegó a los cines el primer largometraje animado hecho en su totalidad con dibujos a mano. Era Blancanieves, la famosa historia de los hermanos Grimm. Un año después, en este auge de producciones animadas llenas de color, la historia de un toro de lidia que amaba las flores, Ferdinand, se llevó un Óscar a mejor cortometraje animado. Con las tecnologías de animación por computador, que llevan explorándose creativamente por más de veinte años, el estudio Blue Sky con 20th Century Fox adapta de nuevo esta historia, ahora en formato de largometraje. Esta entrega es una aventura épica con animales extraordinarios, una mezcla de humor y enseñanzas, como ya lo han sido lce Age y Rio, también dirigidas por Carlos Saldanha.


La historia fue escrita en 1936 por Munro Leaf, quien creía que había ciertas verdades que debían ser comunicadas a los niños en términos que pudieran entender. En los primeros dos años se vendieron más de ochenta mil copias y su amplia recepción también resultó polémica; se empezó a hablar de Ferdinand  como un símbolo político, misterioso para muchos, por su firmeza, por su mezcla de pacifismo y violencia en la búsqueda de la afirmación de su ser. Fue censurado en España hasta la muerte de Franco y en Alemania fue quemado el libro, considerado propaganda democrática. Hasta el día de hoy se han hecho más de sesenta traducciones y, entre adaptaciones y referencias de todo tipo, se ha construido una historia y una figura imponente, que ahora alcanza el protagonismo de la gran pantalla.


Olé, el viaje de Ferdinand es una cinta sobre la amistad, es una odisea en un mundo colorido. Toros de lidia, una cabra vieja, unos erizos, unos caballos y un perro, son algunos de los compañeros de Ferdinand cuando huye de un lugar que no siente como suyo, para volver a sus raíces, para dedicar su vida a hacer lo que ama. España, cuna del toreo, con sus rasgos más tradicionales, toma forma como el escenario de esta historia de reconciliación entre el hombre y la naturaleza, dando vida a verdes campos, a pequeñas casas y a la plaza de toros, donde la verdad sobre el monumental protagonista sale a la luz, dejando al público dentro y fuera de la pantalla sin palabras. La narración se bate así entre tensión y humor, entre lo globalmente reconocido y el deslumbrante folclor de los más mínimos detalles.


John Cena, estrella de la lucha libre profesional, es el encargado de hacer la voz del héroe de este viaje, después de haber trabajado en cintas de acción y humor como The marine (2006), 12 Rounds (2009) y Daddy’s home (2015). Kate McKinnon, comediante de Saturday night live, da vida a la vieja cabra, y Bobby Cannavale (Ant-Man, Chef) al toro Valiente. El resto del reparto cuenta con personajes como Gina Rodríguez, Daveed Diggs y Gabriel Iglesias.
El cantante Juanes también tiene su propio personaje en la cinta y su propia canción en el soundtrack oficial. La poderosa música que acompaña estas experiencias animadas la compuso el nominado al Óscar por How to train your dragon (2010) John Powell, recordado también por sus trabajos para Shrek (2001), Kung fu panda (2008) y Rio (2011), donde fuertes personalidades animadas cambian lo que los otros se esperan de ellos, imponiéndose en su propio destino.


El detalle con el que se trabajan las animaciones recuerda al de las primeras ilustraciones de Robert Lawson, quien plasmó el trabajó de Munro Leaf en el 36. Cada personaje evoca continuamente sorpresas y humor en un ambiente que se conecta con el público de todas las edades desde el primer momento. 


Olé, el viaje de Ferdinand es por sí misma una experiencia familiar llena de emociones y un llamado a la aceptación y la tolerancia, al crecimiento y el autodescubrimiento. El regreso de la figura del toro que prefiere oler las flores que pelear en corridas es una forma de refrescar el texto original, de llevarlo con algo más de fuerza a los lugares que ya ha permeado y ahora empieza a cultivar su mensaje en nuevos territorios, mentes y corazones. Esta película para la temporada navideña, es una invitación a compartir, es un símbolo de unidad.

 

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