Spotlights 2017

Óscar Villalobos: la guerra se apaga y el arte fluye

El desplazamiento forzado y la cotidianidad de la urbe fueron los escenarios en los que Villalobos, con su arte, le ganó la batalla a la violencia. 

Óscar Villalobos, uno de los expositores de “Spotlights” 2016. Cristian Garavito

Óscar Villalobos llegó a Bogotá cuando tenía 13 años, huyendo del conflicto armado. Tuvo que dejar la finca de su padre en Guaviare, sus amigos y su escuela, por un estilo de vida diferente. No se sentía ni de aquí ni de allá. En medio del caos bogotano y los recuerdos de su infancia desarrolló un estilo artístico marcado por la necesidad de expresarse. 

El desplazamiento forzado y la cotidianidad de la urbe fueron los escenarios en los que Villalobos le ganó la batalla a la violencia. 

Desde pequeño le gustó pintar. En el colegio le iba bien dibujando y al crecer se interesó por el cómic, pero las condiciones no le permitieron estudiarlo, por lo que se decidió por la pintura. “En la universidad conocí la pintura y me casé con ella”.

El artista plástico trabaja el tema del desplazamiento en sus dos series: Tierra móvil y Desde la ventana.

“Empecé a trabajar con los recorridos dentro de la ciudad. Por ejemplo, la gente que vive en Soacha y trabaja en Chía o viceversa hace desplazamientos violentos.  No hay una violencia física diaria, pero es fuerte que las personas estén dos o tres horas en un medio de transporte para llegar a sus trabajos”.

Al vivir en carne propia el desarraigo, su sentido artístico se ve marcado en sus pinturas, en las que muestra un contraste entre el color vivo de las cosas, con los negativos que le dan fuerza a su obra, y en las que logra plasmar los sentimientos de miedo, angustia y caos.

 “A la ciudad llegan todos los residuos sociales de la guerra. La gente llega a la periferia en donde se encuentran realidades políticas bien particulares y una violencia silenciosa: calles sin pavimentar, fronteras invisibles, venta de drogas. Trabajo con cada una de las problemáticas en las que he vivido”.

El año pasado, Óscar Villalobos expuso  en la plataforma Spotlights 2016 de Barcú —una plataforma para artistas independientes que no tienen una representación de una galería, pero que son profesionales en el arte— y  algunas de sus obras fueron compradas e hizo contactos que le permitieron ser representado por una galería.   

Para la cuarta edición del festival internacional de arte, Villalobos  regresa a exhibir sus obras con una galería venezolana. Además, compartirá otro espacio de la feria con otro  artista independiente.

 Al ser firmado el Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc se dio fin a más de 50 años de guerra; con esto Villalobos recobró la ilusión de volver a su casa, para ver cómo está  y saber si es como la imagina, porque “uno se trae una magnificación del recuerdo”.

 

 

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