Otra apuesta por el terror colombiano

Hoy se estrena en las salas del país la película dirigida por Juan Camilo Pinzón y producida por Dago García. La cinta se rodó en México y Bogotá.

La película es protagonizada por el actor mexicano Humberto Zurita.
La película es protagonizada por el actor mexicano Humberto Zurita.

En Colombia todavía el cine de terror es incipiente. Las películas que se han estrenado en las carteleras del país no superan la decena. “Me extraña un poco que en un país donde uno lee historias tan terribles todos los días, no hayamos usado los elementos del cine de terror para entender mejor nuestra realidad. En general, este género no tiene un peso muy grande en el cine colombiano, quizás por lo pequeño del mercado local o porque vivimos en una realidad tan pesadillesca y absurda que no hemos podido digerirla a través del cine”, dijo, para una entrevista en Arcadia, Manuel Kalmanovitz, crítico de cine.

Sin embargo, estas películas, más allá de entender la realidad de una sociedad, buscan entretener al espectador a través de sentimientos tan primarios como el miedo.

Hoy se estrena en el país Lamento, dirigida por Juan Camilo Pinzón y producida por Dago García. La película está protagonizada por el actor mexicano Humberto Zurita y cuenta con la participación de Marcela Carvajal, Isabel Burr, Ricardo Vesga, Ana María Cuéllar, Ricardo Vélez, Julio Casado y Jairo Camargo.

La trama de la cinta no se aleja mucho de la usada comúnmente en las películas de este género: una entidad misteriosa persigue a Carlos Luna, el protagonista, quien busca deshacerse del fantasma mientras busca a su familia que perdió en un avión. La pieza tiene la calidad técnica de una producción de Hollywood: tomas aéreas, cámara lenta y varios intentos para que los efectos especiales fueran justos con las escenas. “Lo que veo en el cine de ahora es que se olvidaron del realismo, de construir algo tan real que el espectador sienta que está sucediendo. El despliegue técnico ha hecho que los efectos sean más importantes que una buena actuación, una buena historia”, dijo Jairo Pinilla, director de cine colombiano.

A pesar de eso, la cinta se cae. Tiende a volverse monótona y con tantos elementos que no terminan de desarrollar uno solo.

La música es esencial en este tipo de cine. Los cortes, la aceleración y los cambios de sonidos establecen el ambiente en la cinta. Lamento logra que el sonido cuente la historia. Las mejores escenas son en las que el sonido es el protagonista: es inevitable sentir el suspenso y marca los pocos momentos de miedo.

 

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