La perla negral del Brasil

Con su primera visita a Colombia, el artista brasileño intentará demostrar que se puede tener una propuesta universal sin olvidar las raíces.

Luiz Melodia afirma que su labor en la música ha sido espontánea y que tan sólo se encarga de convertir en sonidos lo que siente. / Cortesía Idartes
Luiz Melodia afirma que su labor en la música ha sido espontánea y que tan sólo se encarga de convertir en sonidos lo que siente. / Cortesía Idartes

Para Luiz Melodia la música es un proceso de amistad. Él no habría podido hacer ni la mitad de las cosas que ha sacado adelante si no hubiera contado con manos amigas que lo motivaron para seguir por esa vía o que lo obligaron, con comentarios tan fuertes como sinceros, a modificar el rumbo de su sonido.

Gracias a los amigos, o “parceros”, como les dice en el espontáneo idioma del portuñol, conoció los alcances de la batería de la Escuela de Samba Unidos, en su querida región de São Carlos. Por su cercanía con artistas veteranos llegó hasta las favelas para compartir con los demás lo que le nacía de las entrañas. Y por pura complicidad se dejó influenciar por el movimiento del tropicalismo, con el que nunca sintió una conexión generacional, pero el cual le proporcionó las bases suficientes para establecer sus prioridades, sin imitaciones y sin los afanes motivados por la industria.

Luiz Melodia se rodea de amigos para entrar al estudio de grabación y para adelantar sus largas jornadas de conciertos, en los que le gusta exhibir la riqueza sonora del Brasil, pero sin alejarse de las posibilidades de la música del mundo: del swing que tanto lo ha marcado, del rhythm and blues que lo cobija como manifestación afro, y del jazz de Chet Baker, que lo impulsa siempre a ser mejor persona.

“Mis registros reflejan mucho trabajo en equipo, como siempre. Estación Melodia, por ejemplo, es un álbum cuya labor fue desarrollada con mucho placer, ya que se trata de un homenaje a los grandes compositores que hacen parte de mi memoria afectiva. A causa de esta producción también tuve la oportunidad de entrar en contacto con una nueva generación de músicos muy talentosos, además de mis ‘parceros’ de mucho tiempo”, comenta Luiz Melodia quien comenzó en la música al lado de su coterráneo Mizinho, uno de sus grandes maestros, quien lo impulsó a componer con alegría y a cantar teniendo en cuenta las condiciones sociales del entorno.

La amistad ha sido tan determinante en el proceso creativo de Melodia que debido a ella se arriesgó a grabar un trabajo discográfico de forma acústica en un momento en el que muchos artistas se inclinaban por ese sonido y lo consideraban auténtico y natural. Fue uno de sus colaboradores más cercanos, su productor de cabecera, quien se encargó de convencerlo para entrar en sintonía con el formato unplugged. Contrario a lo que siempre pensó, encontró nuevos mensajes en sus propias canciones y, sobre todo, se divirtió mucho haciéndolo. Para Melodia, ese registro acústico representó una evaluación interna de su propuesta.

Durante los primeros años de ejercicio artístico, a este brasileño le tocó emplearse como vendedor y como mesero en clubes nocturnos. Por fortuna para él, esas labores distantes de la música significaron sólo un tránsito fugaz y se convirtieron en el anecdotario para algunas de sus canciones. Otra vez los amigos le abrieron los ojos para creer en él; primero como integrante de la banda Os Instantáneos, y luego como figura principal de un proyecto sonoro.

“Desde el comienzo me he sentido obligado a incluir temáticas sociales en mis creaciones. Ahora sigo abordando esas urgencias con el mismo dolor, la misma indignación... pero con más madurez. Una de mis canciones dice: en cada esquina un escenario / y yo visible, como un bobo / ellos se sirven de nuestro dolor / amaneció en mi pantalla / puedes apagar tu barco a vela / porque esa película ya la vi / anocheció en mi garganta / un misterio ahogado / en frente a la luz, en frente al Estado / en frente a la cara del pelado”, comenta el artista.

Luiz Melodia se presenta esta noche en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, invitado por Idartes. En el concierto compartirá su música, hablará del Brasil y estará rodeado de colombianos, sus nuevos amigos.

Sábado 18 de mayo, 7:30 p.m. Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Información y boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com.

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