“¿Por qué el arte les está incomodando?”, la pregunta de un colectivo allanado por la policía

Juana Ibanaxca Salgado, integrante del colectivo La Otra Danza, cuya sede fue allanada el pasado 19 de noviembre, cuenta que el operativo duró siete horas y que aún no entiende porqué se hizo con tanto nivel de violencia. “Claramente tenemos una tendencia a hablar de lo que pasa en el país, pero con un lenguaje poético que no lastima a nadie”. En este diálogo con El Espectador insiste en la pregunta: ¿Por qué a este gobierno le está incomodando tanto el arte?

En el allanamiento, dicen los denunciantes, los uniformados rompieron paredes y vidrios. El costo para la reconstrucción de los bienes averiados, saldrá de un concierto pro fondos que se está organizando. Cortesía

El pasado 19 de noviembre, a menos de 72 horas del inicio del paro nacional, las sedes de varios colectivos de arte fueron allanados por la policía. Una de las organizaciones que fue objeto del operativo que las autoridades calificaron como “preventivo”, fue la sede del colectivo la Otra Danza. Según denunciaron los integrantes de este grupo de artistas, al menos 20 uniformados irrumpieron “violentamente” en el lugar hacia las 3:00 a.m. Buscaban material explosivo, pero lo único que se encontraron fue con los elementos de un performance.

“Inicialmente pensamos que se nos habían metido los ladrones. La primera reacción fue llamar a la policía, pero al ver que eran ellos mismos los que estaban metiendo a la casa de esa forma tan violenta quedamos fríos. Después de ese trato uno no espera nada, eso es lo más triste, que se puede perder la credibilidad en una institución a la que llamamos para que vinieran a ayudarnos”, dice Juana Ibanaxca Salgado.

Una semana después del allanamiento, dice esta bailarina profesional, aún la policía no les ha ofrecido una explicación de lo sucedido, por eso, dice, adelantaron una demanda colectiva en busca de respuestas.

Paradójicamente, plantear preguntas incómodas, es uno de los objetivos del trabajo artístico de La Otra Danza.  “Me sorprende el nivel de incomodidad que puede generar un mensaje que es muy culto en su reclamación. Hace 15 días, por ejemplo, estrenamos un performance que cerraba preguntándole al Estado por su responsabilidad en los más de 100 mil desaparecidos. Esas temáticas que se ponen en el terreno de lo público son las que empiezan a molestar. Con el operativo nos enviaron un mensaje: ‘De esto ni hable porque compromete perpetradores que se sienten incómodos.’ Entonces se vuelve peligroso cuestionar. Y eso es muy poco democrático. ¿Por qué el arte les está incomodando?”, se pregunta.

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En el allanamiento, dicen los denunciantes, los uniformados rompieron paredes y vidrios. El costo para la reconstrucción de los bienes averiados, saldrá de un concierto pro fondos que se está organizando.

“El nivel de irracionalidad de las personas a las que les está molestando el mensaje no me parece nada normal. Es extraño”, por decirlo menos.

Y claro que hubo miedo. También angustia, zozobra, rabia, indignación, tristeza.  Tal vez por allí, se atravesó la idea de mandarlo todo al carajo e irse del país al que le incomoda que lo cuestionen. Fue una idea fugaz.

Todas las sensaciones se transformaron en una fuerza interna que invita a seguir trabajando para, desde el arte, seguir planteando preguntas. “El arte siempre será el camino. Eso es lo que sabemos hacer y es por ahí que se tiene que seguir luchando, no desde otro lugar. En este país no podemos seguir legitimando la fuerza desde ninguna orilla.  Eso mismo es lo que hace que haya un montón de gente en las calles movilizándose pacíficamente”, dice Ibanaxca Salgado.

Sobre las movilizaciones, Salgado reflexiona: “Hay un cambio generacional o un agotamiento social que está haciendo efervescencia. Me ha impresionado la esperanza de la misma ciudadanía y cómo se está expresando con el arte. Estos días en las calles hemos visto música, danza, teatro, performance. Son mensajes muy contundentes sobre cómo se puede afrontar el miedo. Las calles tienen personas muy distintas en el pensamiento, pero esas personas reivindican lugares comunes de la dignidad dentro de una sociedad diversa”, dice. 

“Nunca aprendimos a hablar y siempre estamos rompiendo todo. Este es un buen momento para aprender a habar. A decir qué es lo que no nos gusta y entender de una vez por todas que no todos pensamos igual y que es más chévere que no pensemos igual, pero tenemos la capacidad de resolver nuestras diferencias civilizadamente”.  

La pregunta de La Otra Danza: “¿Por qué el arte les está incomodando?”, carece, de momento, de un interlocutor que la responda. Sin embargo, se atreve a lanzar una tesis: “Estamos gobernados por gente muy antigua. Gente que está ubicada en lugares comunes de guerras anacrónicas que ya no corresponden a las lecturas de la juventud ni a las necesidades que tenemos. Ellos, ignoran un montón de cosas que nada tiene que ver con la agenda de un político”.

Las temáticas de La Otra Danza

Dentro del repertorio, en el que se incluyen cerca de diez obras que mezclan la danza, el teatro y la música, se abordan, entre otros temas, desapariciones forzadas, la maternidad en la guerra o las responsabilidades del Estado y sus descuidos en atención a los derechos humanos.

“Tenemos la clara intención de hablar de lo que pasa en el país, pero el lenguaje es súper poético. No lastima a nadie. Al contrario, plantea preguntas en el público espectador. Esas preguntan buscan generar sensibilidades y empatías. El arte debe generar eso”.

¿Para qué sirve el arte?

“Para comunicarnos desde el lugar de la empatía. Que ha sido muy atropellada. El arte conecta con el sistema de percepción y eso conecta con la historia de vida y genera reflexiones propias. No es un discurso, es tu sistema perceptivo puesto ahí, agudizando tus sentidos. Que es lo que ha pasado con los cacerolazos”.

Ese mismo día se adelantaron operativos contra el Congreso de los Pueblos y el colectivo Puro Veneno. Miembros de este colectivo participaron en el mural "¿Quién dio la orden?", el mismo que plantea responsabilidades sobre ejecuciones extrajudiciales y que fue borrado por el Ejército el pasado 20 de octubre.

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Joseph Casañas - Twitter: @joseph_casanas

Cultura

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