Prográmese en este inicio de año en la Galería El Museo

"Tiempo de consumo", es la exposición que se inaugurará en la Galería El Museo, en Bogotá el próximo 27 de febrero. Camilo Bojacá presenta una selección de obras que exploran el concepto de la depredación, entendida ésta como una conducta normalizada dentro de nuestra cultura.

"El tiempo a cuestas", de Camilo Bojacá. Dibujo a lápiz y acuarela sobre papel de algodón, 2017. / Cortesía

El paisaje natural se transforma en paisaje económico como consecuencia de la acción del hombre, quien busca usufructuarlo y consumirlo. Es casi inevitable, que todo paisaje natural se perciba como un paisaje económico potencial a la espera de la llegada de la acción humana para experimentar este cambio.

El trabajo de Camilo Bojacá indaga en la relación entre el consumo, la explotación y la transformación de los recursos naturales, presentando las dos caras de la moneda. Por un lado, le interesa captar la vulnerabilidad de la naturaleza y como ésta no tiene mecanismos para protegerse ante la intervención humana. Por el otro lado, muestra en sus dibujos al campesino como guardián de la naturaleza, quien metafórica y literalmente, la lleva a cuestas.

Bojacá se interesa por entender las diversas nociones del paisaje, donde busca trascender una mirada estética y ver sus múltiples capas que devienen en el paisaje económico, social, cultural y de consumo. El trabajo de Camilo Bojacá se caracteriza por la utilización de técnicas análogas y diversas, como el dibujo, la acuarela y la instalación. En sus dibujos, se interesa en yuxtaponer paisajes que se ven acechados por la intervención del hombre, detallando la belleza sublime de la selva y la montaña.

Intencionalmente, juega con la escala para enfatizar la fragilidad del ecosistema frente a la devastación inminente. El paisaje y la máquina se enfrentan son enfrentados en sus obras, son estas fuerzas contradictorias las que hacen posible desarrollo de la economía y el crecimiento de la humanidad.

Con Tiempo de consumo, Camilo Bojacá nos invita a un acto de reflexión, a cuestionar el impacto ambiental que incita la sociedad de consumo y a rescatar la existencia de una naturaleza que cada día se desvanece. El artista nos dice “nuestro estilo de vida tiene un importante impacto con cada uno de los artículos de nuestro cotidiano vivir, estos tiene un origen asociado a algún tipo de explotación o extracción de recursos. Como sociedad hemos logrado abstraernos, desvincularnos y velar la relación explotación – consumo. Aquí el papel de la publicidad y la industria han sido significativos. Nos muestran un mundo idealizado, donde las cosas relucen y brillan, tiene una inmaculada proveniencia, exentos de algún impacto o consecuencia”.

 

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