Secretos bajo la pirámide de Quetzalcoatl

Científicos y antropólogos han encontrado ríos de mercurio líquido bajo la pirámide que creen que podrían conducir a la tumba del rey.

Un importante hallazgo se habría dado en las ruinas de Quetzalcoatl, donde arqueólogos encontraron rastros de mercurio al final de un túnel, bajo la pirámide de La Serpinete Emplimada, que podrían conducir a las tumbas de antiguos reyes teotihuacanos.

Así lo anunció el investigador Sergio González quien afirmó que luego de varios años de lenta excavación de un túnel que fue descubierto en 2003, donde se han encontrados elementos como estatuas de jade, de jaguares, cajas con conchas talladas y pelotas de goma, ahora hallaron el rastro de mercurio líquido que podría conducir a los mausoleos de los reyes del imperio.

Este no es el primer hallazgo de este tipo, Rosemary Joyce, profesora de antropología de la Universidad de California, confirmó que se ha encontrado mercurio líquido en otras tres ruinas, dos mayas y de la civilización Olmec, una de las más antiguas de américa.

El brillo particular de los ríos de mercurio permite concluir que “es la entrada a un mundo sobrenatural bajo la tierra, como un especie de camino en el cual se podría adivinar qué va a suceder en el futuro, y se habría empleado para rituales”.

Annabeth Headreck, profesora de la Universidad de Denver y autora del libro Teotihuacan y el arte mesoamericano afirmó que “muchos de los objetos rituales eran hechos de objetos reflexivos como la mica (grupo de minerales que generan ese brillo), que habría sido importado desde otras regiones.

La investigadora Joyce explica que el mercurio era un mineral muy importante para los antepasados y era explotado a partir del cinnabar (sulfuro de mercurio) de donde lo producían para emplearlo en sus rituales para decorar sus cuerpos y otros objetos. Además, en esta exploración se encontró una tumba real que ratifica la creencia de que el periodo de florecimiento de la dinastía Maya estuvo entre los años 100 y 700 antes de Cristo.

Gómez y su equipo de arqueólogos continúan explorando las ruinas y creen que llegarán al final de la excavación en octubre, mientras tanto están tratando de descifrar las pinturas y los jeroglíficos alrededor de la ciudad, otros están estudiando su escritura que puede obedecer a un sistema sin verbos ni sintaxis.

(Lea aquí el artículo completo de The Guardian)

Nota del editor: Se hicieron precisiones en el título y en el primer párrafo de la nota, gracias a los comentarios de Juan Pablo Ospina, en el portal las2orillas

 

 

últimas noticias