‘Soledad Villamil canta’

La protagonista de la película ‘El secreto de sus ojos’ lleva varios años interpretando tangos y acercándose al folklore argentino.

A Soledad Villamil le resulta más cómodo escucharse que verse. Sin embargo, empezó a cantar en un escenario después de haber estado bastante tiempo exclusivamente como actriz y con la música sólo como una afición personal, sin desarrollarla frente al ojo examinador del público. Con Glorias porteñas, su primer espectáculo en formato de teatro musical, intentó por primera vez comunicarse a través de la canción. Esa iniciativa se basó en la idea de un club de barrio de Buenos Aires durante los años 30, en el que un grupo de artistas realizaba conciertos basados en los estilos folclóricos argentinos entre las décadas de los 20 y los 30.

Su rol en ese espectáculo era el de una cancionista de la época. Luego fue modernizando el repertorio, así que se dedicó a asimilar canciones mucho más contemporáneas. Dejó de concentrarse en las tradiciones porteñas y, casi sin pensarlo, le llegó el éxito de tal manera que no tuvo más remedio que realizar dos trabajos discográficos, Soledad Villamil canta (2007) y Morir de amor (2009), con los que hizo un recorrido especial por el tango, el folklore argentino y la denominada canción melódica.

“Gracias a esta aproximación a la música supe que hubo unos años en los que el tango dejó de ser interpretado mayormente por mujeres y quedamos relegadas; pero eso no sucedía en las primeras décadas del siglo XX, cuando figuras como Libertad Lamarque o Rosita Quiroga estaban a la par de los hombres. En los años 50 y 60, con la aparición de las grandes orquestas, las mujeres perdimos protagonismo y actualmente parece que recuperamos nuestro lugar, y yo hago parte de esa gestión”, comenta Villamil.

Para ella, el tango es una música que pertenece a todos aquellos que la practican, y sobre todo a quienes son capaces de amarla. Por eso insiste en que no debe haber la obligación de sostener una tradición eternamente intacta, y le parece valiosa la gente que quiere renovarla para que siga creciendo dentro del espectro de las sonoridades populares. Sin embargo, también es consciente de que hay artistas que hacen evoluciones más afortunadas que otras. “Yo le debo mucho al tango, porque al haber empezado a trabajar con la música me ayudó mucho en el crecimiento interpretativo de mi profesión como actriz, que fue como primero me conoció la gente en América Latina. A veces darle vida a una canción implica un esfuerzo físico inmenso y ha sido todo un entrenamiento para poder condensar frases, imágenes y poesía en un solo escenario”, dice la artista, nacida en La Plata, que ha figurado en películas como Un muro de silencio (1993), de Lita Stantic; El sueño de los héroes (1997), de Sergio Renán; No sos vos, soy yo (2004), de Juan Taratuto, y El secreto de sus ojos (2009), de Juan José Campanella.

Sería insensato, según sus propias palabras, desconocer el impacto que ha tenido en su carrera la cinta ganadora de un Premio Óscar en la categoría de mejor película extranjera en 2010. Incluso mucha gente se ha acercado a sus discos por el recuerdo de su imagen en el filme, así que gracias a ella, su voz también se ha ido consolidando.

Este viernes, 8:00 p.m. Teatro Jorge Eliécer Gaitán, carrera 7ª Nº 22-47. Boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com

últimas noticias

Por el recuerdo de las viejas gambetas

Escritor fantasma

En el Pacífico todos son músicos