Barcú 2017

¡Suákata! y se hizo la música  

Cuatro partes de ocho: Melisa Perea, Daniel Avellaneda, Joe Howlett y Sergi Batiste estuvieron reunidos para hablar sobre la banda que ganó la plataforma “Showcases” de Barcú 2016. 

De izquierda a derecha: Joe Howlett, Melisa Perea, Daniel Avellaneda y Sergi Batiste.Cristian Garavito - El Espectador

“Chicos, esta noche nos presentamos en Barcú”, les dijo Melisa Perea a los demás integrantes de Suákata.

Todos se miraron unos a otros, entre asombrados y llenos de dudas. La banda, con apenas seis meses de consolidada, no tenía las condiciones para ofrecer una negativa. “No estábamos en las condiciones de decir que no tocábamos”, cuenta Sergi Batiste. Seguramente la pregunta que más les rondaba era, ¿quién nos irá a ver un domingo a las 10:00 p.m.? Sin embargo, se llenaron de actitud y llegaron a la Casa Factoría, ubicada en la localidad de La Candelaria, en el centro de Bogotá. 

Llegaron ocho: Melisa Perea, Daniel Avellaneda, Sergi Batiste, Andrés Aguirre, Daniel Cataño, Sebastián Cagua, Joe Howlett y Juan Ruiz, quienes le dan vida a Suákata, una agrupación que mezcla dancehall, reggae, dub, jazz y música folclórica colombiana. 

Cada uno llevaba su instrumento para adecuar de manera propicia un escenario en el que ninguno de los ocho perdiera protagonismo. Para su sorpresa, muchas personas estaban esperando su presentación. En una casa llena de arte, ellos brillaron. La voz de Melisa Perea retumbó por todo el espacio. Los acordes, el formato, los ritmos y la mezcla cultural causaron en el público expectante un particular encanto, al ser una agrupación con estilo propio.

¿Cómo se enteraron de Barcú?

Un día, Melisa Perea, la voz de Suákata, estaba con Sol, una amiga que le habló de Barcú, una feria internacional de arte que se toma La Candelaria cada año para untarla de cultura durante seis días. 

Sol le contó que Barcú realizaba un circuito anual por 14 casas del centro histórico de la ciudad con diferentes temáticas enfocadas en el arte, lo urbano, la gastronomía, el cine y la música.

En lo musical, el festival ofrece una plataforma conocida como Showcases, con la que se busca destacar el trabajo de artistas o bandas emergentes y catapultarlas. Así que Sol invitó a Melisa Perea a una reunión en la que estaría Christopher Paschall, director y creador de Barcú. Hablaron del proyecto y a Paschall le gustó el estilo y lo mucho que se asemejaba a una big band. “Lo que quiere Barcú es rescatar la banda, a los músicos. No se trata de un artista pop, no se trata de un DJ, se trata de una familia orgánica, se trata de una big band”, afirma Paschall. Perea inscribió a Suákata en la convocatoria para participar en el Showcases. 

Ese domingo, a las 10:00 p.m., en una casa de La Candelaria, el rumbo de la banda cambió. Suákata ganó el Showcases de 2016. Luego de esa presentación grabó su primer sencillo, Vacila Morena, y se le abrieron muchas puertas. 

El origen 

Suákata no empezó como Suákata. La agrupación tuvo varios cambios, desde sus integrantes iniciales hasta su nombre. En un tiempo se hicieron llamar Raíces. Pero Daniel Cataño, con su oído e intuición de músico, fue reuniendo a los ocho integrantes que hoy le dan color y estilo a la banda. Perea sentía la necesidad de darle una identidad y un nombre que causara eco, pero ninguno le convencía a todos, hasta que un día Cataño, mientras ensayaban y él tocaba la batería “decía mucho ‘pracata’ y entre un ‘pracata’ y otro le salió un ‘suákata’”, narra Perea. El “suákata” de Cataño les quedó sonando a muchos, pero otros seguían sin convencerse del todo. 

Cuando la gente les empezó a preguntar por el nombre de la banda, ellos respondían “Suákata”. Condensaba todo lo que eran: color, multicultura y sabor. Así que los que no estaban ciento por ciento convencidos, terminaron aceptando el nombre. 

En el proceso de creación de cada canción hay un constante cambio, pero siempre prueban cosas y le dan la oportunidad a cada uno de que exprese su estilo. “Lo chévere de Suákata es que es un poquito de cada uno”, narra Batista. 

La combinación cultural es lo que le ha permitido a Suákata esa magia y distinción, pues la componen ocho talentos de tres nacionalidades: seis colombianos, un catalán y un inglés. 

“Somos muy distintos y esto hace que la música de Suákata sea distinta”, asegura Sergi Batista, quien es el encargado de una de las guitarras y hace el papel de mánager del grupo. Él llegó a la música por hobbie y a lo largo de su vida ha tenido varias bandas. Recuerda, entre risas, una de punk que formó cuando era adolescente con sus amigos, para ir a los pueblos cercanos a tocar. 

Joe Howlett, del Reino Unido, es el trompetista. Llegó  por cosas del destino, porque “viajaba, planeé quedarme una semana en Bogotá y llevo cinco años”. También ayuda a escribir las partituras, las pistas y maneja las redes sociales de la agrupación. Cuenta Howlett, quien también enseña inglés, que cuando era pequeño “la primera cosa que le pedí a santa Claus fue un trombón”. Ese fue su primer acercamiento a la música.

Melisa Perea, estudiante de derecho y mamá, es bogotana de raíces costeñas y santandereanas. Relata que su acercamiento a la música se dio gracias a “muchos encuentros que fueron determinantes: la calle, el barrio Bachué, el rap, el centro, tocar la gaita y los diferentes grupos en los que estuve me acercaron al reggae, al hip-hop y al folclor caribeño”.

Daniel Avellaneda también toca la guitarra. Se unió a Suákata luego de una audición en la que, según él, “salió aprobado”. Es un bogotano que estudia música y colabora con la parte creativa de la banda. Cuando pequeño estuvo en Batuta. 

Los demás integrantes son: Andrés Aguirre, encargado del bajo; Sebastián Charry, del saxofón; Sebastián Cagua, trompetista y el integrante más joven con 17 años,  y Juan Ruiz, encargado de la ingeniería de sonido. Todos trabajan y estudian, por lo que “cada semestre cuadramos horarios para ensayar”, cuenta Avellaneda. Pero siempre le sacan tiempo a Suákata para confluir en La Candelaria, la localidad que está presenciando su despegue. 

El retorno a Barcú

Un año después, cuatro partes de ocho, Melisa Perea, Daniel Avellaneda, Sergi Batista y Joe Howlett, estaban sentados en la Casa Factoría de Barcú. La misma que un año atrás les abrió el panorama;  esta vez con la convicción de que sus sonidos le llegarán a más personas, en la que será su  nueva participación en Barcú: Bogotá, arte y cultura 2017. 

“Estaremos en la inauguración de Barcú con sorpresas y toda la actitud para brindar un show en el que la gente se vaya contenta y en el que sientan que fue una experiencia agradable. Queremos transmitir algo y que la gente se quede con eso. Por eso la gente debe venir a vernos en Barcú”, cuenta con emoción Perea, una morena crespa y amante del jengibre.

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