Una ventana a la música

Además de un homenaje al maestro José Faxir Sánchez, en tarima se presentarán más de quince duetos, coros infantiles y grupos de danza. Los Gaiteros de San Jacinto y la cubana Raquel Zozaya cerrarán este domingo el evento.

El coro de los Jardines Musicales para la Convivencia se presentó en la preinauguración del festival, el pasado 21 de febrero.   / Cortesía Festival
El coro de los Jardines Musicales para la Convivencia se presentó en la preinauguración del festival, el pasado 21 de febrero. / Cortesía Festival

“Para qué amamos tanto en la vida / si al fin y al cabo todo se pierde / el amor, siendo el más bonito, / termina siempre al llegar la muerte”, cantaba el maestro José Faxir Sánchez en Quiéreme ahora. Por su ritmo lento, cercano a la ranchera, con violines y guitarras, y por cerca de 150 composiciones, incluidas en cuatro trabajos discográficos, el maestro Sánchez fue reconocido en el Tolima como uno de sus ídolos musicales. Cinco años después de su muerte, ocurrida el 8 de febrero de 2008, el Festival Nacional de Música de Ibagué le rendirá homenaje mañana, con un concierto en el que participan la Orquesta Sinfónica del Tolima y los duetos Los Inolvidables, Viejo Tolima y Tradiciones. De ese modo, también, la fiesta de la música en Ibagué, en manos de la Fundación Musical de Colombia, abrirá sus puertas al público.

El homenaje a Sánchez (nacido en 1952 en Aipe, Huila) es apenas el abrebocas del festival, que llega a su XXVII edición rememorando a varios de los hitos musicales de la producción nacional: Garzón y Collazos y Ancízar Castrillón serán motivo de canciones y recuerdos durante los cuatro días del festival (ver recuadro).

La fiesta de la música empezó el pasado 21 de febrero con el Concierto de Gala, cuyos principales protagonistas fueron los Jardines Musicales para la Convivencia. ¿De qué trata esta iniciativa? De acercar la música a los menores que viven en las zonas menos afortunadas de Ibagué; así, pues, el maestro César Augusto Zambrano ha reclutado a 350 menores en 17 jardines musicales. Cien de ellos fueron seleccionados para ser miembros del coro que abrió el Concierto de Gala; allí también se oyeron las voces hermanas de Natalia y Marisol Soto, del dueto Ilusión, y el tiple y la guitarra de Rojas y Mosquera.

La música también es baile y fue por eso que el concierto preinaugural incluyó una muestra de danza: pasillo, bambuco, guabina, bunde, joropo, pasaje, cumbia, mapalé. La tradición musical inició así su recorrido en el festival: a punta de lances de faldón.

La antesala de esta semana a la celebración central, el homenaje a Sánchez, también estuvo a cargo de los menores. Los Niños al Encuentro de la Música Colombiana hacen parte de una iniciativa que también incluye a los coros infantiles de la Universidad del Tolima, la Institución Educativa Amina Melendro y el Conservatorio del Tolima.

Y seguirá la música. Una vez cumplido el homenaje a José Sánchez, los duetos buscarán quedarse con el título de Príncipes de la Canción, el galardón que la Fundación Musical de Colombia entrega en cada edición. Predominarán las melodías que, como los ríos que fluyen por aquellas tierras, encuentran en el tiple y la guitarra los modos de describir un ambiente, un olor.

El jueves 21 de marzo será la jornada de mayor celebración: no sólo se conmemora el Día Nacional de la Música Colombiana (decretado por la Ley 851 de 2003), sino también los 10 años de la declaratoria del festival como patrimonio cultural y artístico. En dicho decreto, además, la política hizo acto de contrición por el olvido de dos de los compositores más reconocidos del siglo XX en el país, de quienes exaltó su memoria y obra: Darío Garzón y Eduardo Collazos, las piezas claves del dúo Garzón y Collazos.

La música es baile y es palabra, también. De modo que en los intermedios el público escuchará las reflexiones y experiencias de músicos de otras latitudes. El español Alberto Grau Dolcet dictará un taller coral, mientras que los cubanos Alicia Valdés y Gerardo Aldana presidirán un conversatorio en el que contarán sus experiencias, su vida, sus anécdotas.

De Cuba también arriba el quinteto de cuerdas Babalú, que repasa los ritmos caribes desde el son y el chachachá hasta el bolero. La isla es asimismo el origen de Raquel Zozaya, ganadora de un concurso musical en televisión y la voz principal de 13 producciones discográficas. Poco después del recital de Zozaya se verá en el escenario a La India Meliyará y su Sonora, en cabeza de Mélida Yara Naguma, antes cantante de la Sonora Dinamita.

El festival, sin embargo, no se quedará en el Caribe y la región Andina. Al cierre asistirán los ya míticos Gaiteros de San Jacinto. Música afro, música de la montaña, música que se mece entre vientos y piedras.

 

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