Unesco declara el punto cubano Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

El punto cubano nació entre los españoles asentados en el siglo XVII en los campos de Cuba que, con instrumentos de cuerda, cantaban a la vida campestre, la nostalgia, el amor, tomando la décima (composiciones de 10 versos) y la cuarteta, como base de su creación.

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El punto cubano, expresión poética y musical de los guajiros cubanos, fue declarado este miércoles Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, anunció la UNESCO en su cuenta oficial de Twitter.

El punto cubano o guajiro, como también se le conoce, nació entre los españoles asentados en el siglo XVII en los campos. Interpretado con instrumentos de cuerda se enriqueció a través de los años con otros ritmos nacidos en Cuba como la guaracha y el son.

Todos los domingos a las 7:00 de la noche (hora local), los amantes de la música campesina cubana sintonizan el programa televisivo "Palmas y Cañas", que desde 1962 reproduce un divertido "Guateque" (fiesta), que tiene como base musical el punto cubano o punto guajiro (campesino).

Por su plató han pasado los mejores cultores de esa música, casi todos fallecidos ya, como Celina González, Ramón Veloz, Coralia Fernández, Inocente Iznaga, el dúo Los Compadres, formado por Lorenzo Hierrezuelo y Francisco Repilado, el célebre Compay Segundo.

El punto cubano nació entre los españoles asentados en el siglo XVII en los campos de Cuba que con instrumentos de cuerda cantaban a la vida campestre, la nostalgia, el amor, tomando la décima (composiciones de 10 versos) y la cuarteta, como base de su creación.

Pero la canción "guajira" se enriqueció con otros ritmos nacidos en la isla como la guaracha y el son, tomando de este último el estribillo.

La década de 1940-1950 es considerada "la Edad de Oro del Punto Cubano", que se popularizó en la isla gracias a la radio, la televisión y la industria discográfica.

Los instrumentos más usuales en su ejecución son el laúd, la guitarra, el tres, el contrabajo, clave, güiro y tambores.

Lo más atractivo del Guateque, es la controversia, una especie de duelo cantado entre dos personas, que improvisan los textos (repentismo) y que generalmente termina con una reconciliación y un abrazo.

Los dos repentistas más famosos fueron Justo Vega e Idelfonso Alfonso, que por más de 30 años divirtieron a los televidentes de "Palmas y Cañas", con sus ingeniosas y ocurrentes controversias.