Venecia vuelve a La Popa

Esta noche el magnífico patio del siglo XVII, paraíso ubicado en uno de los sectores más empinados de la Ciudad Amurallada, acoge el concierto que lleva por título ‘Venecia, puerta de oriente’.

Esta noche el magnífico patio del siglo XVII, paraíso ubicado en uno de los sectores más empinados de la Ciudad Amurallada, acoge el concierto que lleva por título ‘Venecia, puerta de oriente’.

La romántica ciudad de las góndolas, de Marco Polo y del famoso mercader de la obra de Shakespeare, fue por mucho tiempo una potencia naval y comercial en el Mar Mediterráneo. Como es lógico, el intercambio comercial trajo consigo un enriquecedor desarrollo cultural. Venecia fue uno de los centros musicales más importantes de Europa y el legado que allí surgió en el barroco ya es conocido en Cartagena. Hace dos años en el Festival dedicado a El estilo italiano, tuvo lugar el concierto Viaje a Venecia en el patio del Convento de La Popa, una noche memorable gracias a la música de Vivaldi, a la contralto Sara Mingardo y al Concerto Italiano, bajo la dirección de Rinaldo Alessandrini.

Esta noche el magnífico patio del siglo XVII acoge el concierto que lleva por título Venecia, puerta de oriente. La imponente sonoridad de los metales del quinteto Gomalan ocupará la primera parte en una selección de obras de compositores relacionados con la ciudad, por nacimiento, porque allí trabajaron o porque recibieron la influencia de la famosa escuela veneciana. Entre ellos están Andrea Gabrieli de quien se escuchará su famosa Batalla para 8 instrumentos, una pieza que sigue la tradición de la música que representa los encuentros bélicos. De hecho en la obra hace alusión a otras obras renacentistas similares de Janequin y Werrekoren.

El repertorio incluye también piezas de Giovanni Gabrieli, sobrino de Andrea, Gioseffo Guami y Girolamo Frescobaldi. La segunda parte estará dedicada a conciertos del veneciano Antonio Vivaldi con el Ensamble de cuerdas de la Orquesta de Cámara Mahler. El israelí Avi Avital será el solista en el Concierto para mandolina y orquesta en Do Mayor RV 425, una de las obras más conocidas del compositor junto a Las cuatro estaciones.

Avital es todo un virtuoso que ha logrado posicionar la mandolina tanto en el repertorio clásico como en el popular y le ha dado una nueva dimensión al instrumento al hacer transcripciones de obras para otros instrumentos, por ejemplo de las Suites para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach. En su mandolina escucharemos también el Concierto en Re Mayor RV 93, escrito originalmente para laúd que identifica claramente el estilo de Vivaldi en sus melodías, sus ritmos enérgicos y en el diálogo del solista con la orquesta. Le sigue el Concierto en Re Mayor RV 95 conocido como La pastorella, que explora diferentes posibilidades en el uso de los instrumentos, particularmente en los vientos, que son los que se asocian a los pastores. De ahí el nombre.

Y un instrumento de viento es también el protagonista del último concierto de la noche, el RV 443 para piccolo y cuerdas. El piccolo es la más aguda de las flautas y la más pequeña también. En esta obra Vivaldi aprovecha al máximo las posibilidades del instrumento en su sonido y su agilidad. Todo un desafío para la parte solista que estará a cargo de Paco Varoch, quien además de su vinculación a la Orquesta de Cámara Mahler ha sido flautín solista de la Orquesta del Festival de Lucerna y miembro de la Orquesta Mozart, ambas dirigidas por mucho tiempo por el ya legendario Claudio Abbado. Una obra de gran energía y vitalidad para un cierre con broche de oro que seguro dejará los ánimos exaltados y ganas de más música.

 

 

* Revista Diners