Whitesnake en Bogotá, junto con Judas Priest

Doug Aldrich es un veterano del rock & roll. Ha participado en más de 20 discos y ha compartido un sinnúmero de giras con algunos otros grandes de la música.

Doug Aldrich es un veterano del rock & roll. Ha participado en más de 20 discos y ha compartido un sinnúmero de giras con algunos otros grandes de la música, como Ronnie James Dio, exmiembro de Black Sabbath (tan sólo para nombrar una entrada en su larga carrera).

Desde 2002 su talento ha estado del lado de Whitesnake, la banda de David Coverdale, exmiembro de Deep Purple, con la que ha grabado cuatro discos, incluyendo el último, Forevermore (2011), un trabajo que algunos críticos han aclamado como uno de los mejores de una agrupación responsable de himnos como “Here I Go Again”.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en un álbum como ‘Forevermore’?

Fue genial. No planeábamos hacer un nuevo disco. Sólo estábamos produciendo nuevo material, dándole la vuelta a varias ideas; muchas de ellas involucraban elementos acústicos. El punto es que desde que hicimos Good to Be Bad (2008) no dejamos de escribir. Entonces, cuando decidimos hacer un nuevo álbum, la cuestión fue sólo seguir escribiendo, como lo habíamos estado haciendo. También me gustó hacer un nuevo disco, porque mi esposa acababa de tener nuestro hijo y eso me permitía estar más cerca de casa por un buen tiempo.

Ahora que menciona el lado acústico de la música, ¿cómo se dio la construcción de la canción que le da nombre al álbum?

Cuando mi hijo nació estaba tocando cosas acústicas para él, mientras aún estaba en la cuna, para relajarlo y dormirlo. Una de las cosas que tocaba terminó siendo la parte acústica de la canción “Forevermore”. Le dije a David, cuando ya habíamos escrito 12 canciones, si podíamos hacer algo un poco épico para cerrar el álbum; él dijo que le parecía una gran idea. Le toqué la parte que compuse para mi hijo y cuando él cantó una melodía quedé petrificado: era increíble. Desde ahí sabíamos que sería una gran canción.

‘Forevermore’ es un álbum duro, rápido. ¿Por qué seguir esa dirección?

Originalmente, en 2007, comenzamos a escribir el Good to Be Bad. Teníamos mucha presión en esa época. Ese disco está mucho más en el lado pesado de las cosas, aunque también tiene algunas baladas. Con Forevermore queríamos ampliar esa sensación y traer de vuelta elementos clásicos de Whitesnake, una sensación más cercana al blues. Ahora, no planeamos cada canción, sino que ellas se desarrollan un poco por sí mismas. Forevermore es una mezcla de lo tradicional, el blues de Whitesnake, con lo más pesado, aunque con un toque fresco. Sí, así es ese disco.

¿Qué se siente estar en una gira con Judas Priest?

Es una combinación increíble. Tenemos seguidores a los que les gusta más el lado metalero, pero creo que Whitesnake le añade algo distinto al espectáculo, porque tenemos fanáticos que son de la era de Deep Purple, aunque con un gusto más heavy.

Whitesnake y Judas Priest. Este viernes, 8 p.m., Coliseo El Campín. Informes y boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com

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