Absurdos sobrecostos halló la Contraloría en el Centro de Desarrollo Infantil de Codazzi

En la sede del instituto en Cesar, la Contraloría denunció que por 7.000 pelotas para piscinas infantiles se pagaron $2.900 cada una, cuando a precios de mercado están en $280.

Archivo El Espectador

En un caso de manejo de los recursos públicos que no puede calificarse sino de nefasto, la Contraloría General de la República encontró una extensa lista sobrecostos en la dotación del Centro de Desarrollo Infantil del municipio de Codazzi (Cesar), que empiezan con la compra de 7.000 pelotas para piscinas infantiles, pagadas por el entonces Alcalde Efraín Quintero Mendoza a $2.900 cada una, cuando a precios de mercado se cotizan en apenas $280.

O sea, cuando normalmente se debió pagar $1.960.000, la administración municipal pagó por dichas pelotas más de $20 millones. Pagó además más de $60.000 unidad por sencillas claves de madera (instrumentos que se utilizan para que los infantes adquieran sus primeros conocimientos musicales).

Solo los sobrecostos en algunos instrumentos musicales pasaron los $26 millones. Eso suma lo que se pagó de más en castañuelas, maracas grandes, palos de lluvia, panderetas medianas, panderos, tambores infantiles en madera y triángulos.

La contraloría también indicó que la administración local incurrió en sobrecostos en la adquisición de pelotas ortopédicas, por las que se pagó más de $551.000 pesos la unidad, cuando se cotizan en $48.000.

Uno de los mayores sobrecostos (casi de $14 millones) se dio en la compra de 36 armarios de dos puertas, así como en la compra de 50 gimnasios de espuma, donde se pagaron $8 millones en exceso.  Así mismo, se encontró irregularidades en sillas plásticas ($8.192.000), mesas plásticas ($6 millones),  bloques lógicos de madera ($2.741.000) y en cubos didácticos ($1.843.000).

Otro caso que llamó la atención fue la adquisición de 50 balancines-caballitos en madera, por los que se pagaron $8 millones. Los auditores de la Contraloría los cotizaron a $70.000 cada uno, o sea que realmente se debieron pagar $3.500.000, lo que significa una cifra de más de $4.500.000

La Contraloría General evidenció tambíen que los sobreprecios no se concentraron en unos pocos artículos, sino que correspondió a una práctica sistemática con toda la dotación infantil adquirida, que incluyó sillas para escritorios (pagadas con sobreprecios de más del 100%), y dispensadores de agua (por los que se pagó más de $1,2 millones por unidad).

Adicionalmente, durante las visitas efectuadas por el equipo del ente de control, se demostró que muchos de los artículos de dotación supuestamente contratados, no se encontraban en las instalaciones para los que se habían adquirido, sin que dicha ausencia lograra justificarse.

Los malos manejos fiscales fueron detectados luego que la Contraloría revisó la ejecución del Contrato, por una suma total de $49 millones, suscrito por el entonces alcalde del municipio de Codazzi, Efraín Quintero Mendoza, con el Consorcio Dotación 2015, representado legalmente por Paul José Saavedra, e integrado por Toyo Saavedra Mobiliario S.A.S y Giovani Ramiro Pérez Charris cada uno con una participación del 50%.

 Sobrecostos exagerados

 La Contraloría General de la República encontró que los precios pactados en el contrato se encontraban muy por encima de los precios de mercado, y algunos de los ítems contratados superaban hasta en más del 1.000% los valores ofrecidos por otros cotizantes, llegando al extremo donde, en un contrato por $491 millones, se evidenciaron sobrecostos por cuantía de $230 millones, es decir, más del 46% del valor contratado correspondería a sobreprecios.

 Adicionalmente,  el ente halló irregularidades en 79 de los productos contratados, entre los que se encuentran televisores de 32 pulgadas, que a precios de mercado se cotizan en $900.000, pero el alcalde local los pagó por más de $2 millones, reproductores de DVD que están en $130.000,  el municipio los pagó en más de $600.000 por cada uno. Así mismo, computadores de escritorio que se cotizan en $990.000, y se pagó la unidad por más de $3 millones.

Otros sobrecostos que llamó la atención se dieron con los rodillos de espuma para el equilibrio, que según las cotizaciones evidenciadas por la CGR cuestan $59.000 y se pagaron a $580.000 la unidad.

 Se abrirá proceso de responsabilidad fiscal

 Las situaciones descritas han podido afectar negativamente la cobertura y el alcance de un programa fundamental como el de Atención Integral para la Primera Infancia, consideró el Contralor Edgardo Maya Villazón.

 Ante la gravedad de los hechos, el jefe del organismo de control solicitó y exigió al gerente departamental del Cesar, Juan Jaime Celedón Sánchez, que se abra un proceso de responsabilidad fiscal respectivo, y que así se tomen las medidas preventivas conducentes a la protección de los recursos de primera infancia.

 Los resultados dados a conocer surgieron de una Actuación Especial de Fiscalización adelantada por la Contraloría los Recursos del Sistema General de Participaciones SGP  vigencia 2015, administrados por el municipio de Codazzi.

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