Adiós, empleados de Saludcoop

El 30 de enero de 2017 se cerrará la liquidación de la Corporación IPS Saludcoop, llevando al despido de 1.800 trabajadores, entre ellos los aforados. Mientras sindicatos denuncian injusticias, el interventor afirma que es una medida de sostenibilidad financiera.

La Corporación IPS Saludcoop era la que estaba encargada de la red de clínicas y hospitales. / Daniel Gómez

Denuncias ante los órganos de control, protestas dentro de las oficinas de la entidad, cientos de despidos e incluso una carta de terminación de contrato firmada por un directivo que no tiene nada que ver con la empresa, ha sido lo que ha marcado el último año de la liquidación de la Corporación IPS Saludcoop (CIS). Se trata de la compañía que alguna vez agrupó la red de clínicas y hospitales del Grupo Saludcoop antes de que estos activos fueran trasladados a Esimed (propiedad de Cafesalud). Un proceso que terminará el próximo lunes 30 de enero de 2017. (Cafesalud se vendería fragmentada en marzo)

La corporación lleva poco más de un año en liquidación, y en este período a cerca de 1.600 trabajadores se les ha terminado su contrato laboral. Los únicos que quedan son aquellos que gozan de un fuero laboral, ya sea porque ocupan altos cargos dentro de los sindicatos de Saludcoop o porque tienen una protección especial por temas de salud o por licencia de maternidad. Sin embargo, en 13 días este grupo de cerca de 190 trabajadores también verán sus contratos laborales terminados y deberán esperar, al igual que el resto, sus respectivas indemnizaciones, las cuales están atadas a la venta de Cafesalud.

Como era de esperarse, el pronto despido de empleados con fuero es el punto de discordia en este momento dentro de la corporación. De hecho, el martes pasado los trabajadores se tomarán la sede de la Corporación IPS Saludcoop para protestar contra los despidos. Sus alegatos van desde malos protocolos en la terminación de contratos hasta represalias por denuncias interpuestas en los entes de control.

“El liquidador de la Corporación IPS Saludcoop, Pedro Mestre Carreño, utilizó un formato que le compartió el liquidador de Caprecom, Felipe Negret, para hacer los despidos. Y tal fue el afán para sacarnos, que olvidó editar la carta. Llama la atención que otro liquidador esté dando sus asesorías para el proceso de despido de los empleados de CIS, lo cual muestra un influencia externa”, comenta Héctor Toloza, vicepresidente de Conaltrasaco.

El Espectador tuvo acceso a la carta de despido que denuncian los trabajadores, y en efecto se trata de un documento con papel membreteado de la corporación notificando el despido de Flor Myriam Pinilla Lancheros, en la que quien ordena la terminación del contrato es Felipe Negret. (Ver Carta)

Frente a este caso, el liquidador de la corporación explica: “Contratamos a una empresa externa para apoyarnos en el proceso de terminación de contratos, al parecer entre los formatos que tenía esta firma estaban los que se utilizaron con los trabajadores de Caprecom. Por un error se mandó esta carta sin editar, sin embargo, desde que nos dimos cuenta de la falla tomamos medidas al respecto: notificamos inmediatamente a la empleada de la CIS y le mandamos una nueva notificación”.

El sindicato de Saludcoop toma los despidos como una represalia a las denuncias que han venido haciendo a los órganos de control: “Nos están cobrando que lo denunciamos ante la Fiscalía y los entes de control. Por eso ejercen como jueces para decretar despidos a los aforados sindicales y a los que gozan de fuero de salud. Están violando nuestros derechos laborales”.

Mestre niega alguna persecución y afirma que “el despido de los trabajadores con fuero es tan sólo el resultado del cierre de la liquidación de la corporación, se les respetaron los sueldos a todos ellos durante el último año, pero el 30 de enero se terminará la personería jurídica. Les daremos sus respectivas indemnizaciones por romper sus fueros, pagando los meses de salario correspondientes. Inicialmente íbamos a trabajar dos años, pero no tenemos los recursos para cubrir nuestros gastos operativos. De manera que seguir otro año era ir en contra de los recursos para el pago de las indemnizaciones de los empleados.

El liquidador sostiene que “hemos dejado todo listo para que gran parte del pago de las indemnizaciones de los trabajadores se hagan por medio de los recursos que se consigan por medio de un contrato que tiene la corporación con Esimed, se trata de nuestro principal activo. Todo el dinero que entre por este concepto irá a una fiducia para el pago de las acreencias laborales y las demás deudas. Sin embargo, nuestro temor es que algo pase durante la venta de Cafesalud y dicho contrato se cancele o cambie drásticamente. Una situación que perjudicaría a los empleados”.

En diálogo con El Espectador, la liquidadora del Grupo Saludcoop, Ángela María Echeverry, afirma que la venta de Cafesalud y Esimed se hará con todos los parámetros de la ley y que los interesados que sean seleccionados deberán responder por sus respectivos activos, pasivos y contratos que asumieron en sus ofertas.

Mestre dice que no hay vuelta atrás y que el 30 de enero se cerrará la liquidación, por lo que los cerca de 1.800 trabajadores de la IPS deberán esperar que el contrato con Cafesalud se mantenga para recibir sus respectivas indemnizaciones.

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