Advertencia económica, alerta para los poderosos

Un llamado a los países desarrollados para que reactiven sus economías fue el que hizo hoy viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que ya lanza alertas sobre el peligro que puede representar el lento crecimiento de los más industrializados.

El panorama de recuperación económica con el que se empezó a vislumbrar el año 2010 y que llenó de expectativas al 2011 hoy parece poco esperanzador y más bien se muestra lento o hasta ineficiente. "El mensaje clave que quiero transmitir es que los estados deben actuar ahora y con audacia, en un momento en el que la economía mundial pasa por una fase llena de peligros", dijo este viernes la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

La advertencia viene del organismo más importante del mundo en cuanto a política económica se refiere y, por lo tanto, representa una señal importante de alerta frente a lo que puede venir en lo que resta del año. De allí que hoy viernes se encuentren reunidos en Marsella (Francia) los ministros de Finanzas y líderes de los bancos centrales de los países que componen el G7 (Estados Unidos, Japón, Canadá, Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña), con el fin de buscar  alternativas para salir del difícil momento de la economía global.

Unas horas antes del inicio de la reunión entre los estados más influyentes del planeta, Lagarde los exhortó a actuar coordinadamente para la "consolidación presupuestaria", aunque estimó que los caminos "podían diferir según los países", pero aclaró: "Las políticas monetarias deben seguir siendo adaptables, pues el riesgo de recesión es superior al de la inflación". De esta forma, le dijo a los Bancos Centrales que deben estar dispuestos a adoptar más medidas para apoyar el crecimiento, incluso, “a través de medios no convencionales”.

La líder del FMI también habló sobre la necesidad de una recapitalización a los bancos europeos,  que se encuentran en riesgo por la crisis de la deuda que afrontan varios países del continente. "Es necesario actuar con urgencia para que los bancos puedan volver al negocio de la financiación de la actividad económica", dijo Lagarde, para quien es fundamental recuperar la confianza perdida en el mundo, debido a la incertidumbre económica diaria.

Estas declaraciones se dan un día después de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) bajara las previsiones en los índices de crecimiento para los países más industrializados del planeta. Las cábalas estuvieron poco alentadoras. Y para poner un ejemplo, es suficiente decir que en el caso de Estados Unidos, el organismo dijo que su PIB tendrá un aumento de 1,1% en el tercer trimestre y de 0,4% en el cuarto, cuando se preveía que la economía norteamericana crecería 2,9% y 3%, respectivamente.

Frente a estas predicciones, al creciente índice de desempleo y a las bajas cifras de consumo en su país, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció en la noche del jueves la puesta en marcha de un plan de US$447.000 millones, que contempla recortes de impuestos para trabajadores y empresarios, inversiones en infraestructura, recontratación de maestros y policías y la creación de un banco de obras públicas.

Por su parte, Francia quiso enviar una señal positiva a los mercados financieros y se convirtió en el primer país de la eurozona en aprobar definitivamente el plan de rescate a Grecia, indispensable para salvar a la región de una crisis.

Aún así, los mercados bursátiles no se tranquilizan y las bolsas de Madrid, Fráncfort, París y Milán caían a más del 3%, pocas horas antes de su cierre este viernes, a causa de las fuertes pérdidas de varios valores bancarios. Entretanto, en Estados Unidos, el Dow Jones perdía 1,07% y el Nasdaq caía 0,79%, en la apertura de hoy.

A esta hora se desarrolla la reunión del G7, sobre la que el secretario estadounidense del Tesoro, Timothy Geithner, se mostró poco optimista y dijo durante una entrevista a la cadena Bloomberg TV: "Verá a los gobiernos y a los bancos centrales en todas partes, sopesando y decidiendo dónde hay espacio para buscar cosas que ayuden a fortalecer el crecimiento. Esto sucederá gradualmente en el tiempo. Pero no creo que se deban esperar de esta reunión cambios dramáticos".

Aunque los organismos internacionales no descartan una recesión en ciertos países, es claro que no hablan de la posibilidad de que el mundo entre en una crisis económica como la presentada en 2008, de la que se creía estar saliendo, pero aún se viven sus rezagos.

 

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