Las aerolíneas apoyan el plan de la ONU contra contaminación

La medida podría costarles a estas empresas unos US$24.000 millones anuales.

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El sector de la aviación está apoyando una propuesta de la Organización de las Naciones Unidas para limitar la contaminación de los vuelos internacionales, pese a que esta medida podría costarles a las aerolíneas unos US$24.000 millones anuales.

Asociaciones empresariales que actúan en representación de United Continental Holdings, Boeing Co. y otros líderes del sector están presionando a los países para que se unan al acuerdo, el cual exigiría que las empresas contrarresten el aumento de sus emisiones mediante la financiación de iniciativas medioambientales. El pacto, que se negociará en Montreal durante 11 días a partir del martes, constituiría el primer acuerdo climático mundial enfocado a un único sector.

Las emisiones de los vuelos internacionales representan cerca del 2 por ciento de los gases de efecto invernadero mundiales, sin embargo, éstos en gran parte se omitieron en el acuerdo sobre el cambio climático de París el año pasado porque los representantes temieron que la división de la responsabilidad de las rutas mundiales descarrilara el acuerdo general. Ante las previsiones de que se triplicaran las emisiones del sector de la aviación para 2050, las aerolíneas creen que una regulación regional o mundial es inevitable. Si la contaminación ha de ser controlada, las aerolíneas preferirían un estándar internacional único y mantienen que sería más barato y fácil que seguir un conjunto de programas locales.

“Nos damos cuenta de que, como sector, tenemos un impacto sobre el cambio climático”, dijo Michael Gill, director ejecutivo de Air Transport Action Group, que representa aerolíneas, fabricantes de motores, aeropuertos y pilotos. “El sector está dispuesto a pagar su parte. Solamente queremos pagar nuestra parte de la forma más económica posible”.

El acuerdo de 15 años no obligaría a las aerolíneas a reducir la contaminación. En su lugar, las empresas contrarrestarían un aumento de las emisiones tras el comienzo del acuerdo en 2020 con la compra de créditos que apoyen un desarrollo de la energía renovable, la conservación de los bosques y otras iniciativas medioambientales. Las aerolíneas estiman que el coste anual en todo el sector podría alcanzar los US$23.900 millones para 2035, un 1,8 por ciento de los ingresos proyectados.

Si no se logra un acuerdo respaldado por la Organización de las Naciones Unidas, las empresas corren el riesgo de enfrentarse a una regulación incluso más costosa si Europa y otras partes llegan a acuerdos regionales.

Los defensores del medio ambiente también están presionando para la firma de un acuerdo en Montreal y dicen que se trata de un primer paso importante que puede mejorarse con el tiempo. Sin embargo, critican la propuesta actual ya que ésta depende de la participación voluntaria durante los primeros seis años. También dicen que los bajos costes de los créditos medioambientales podrían hacer que las empresas eludan su responsabilidad fácilmente.

“Son centavos”, dijo Bill Hemmings, del grupo medioambiental Transport & Environment con sede en Bruselas. “Los deja salirse con la suya. Sin unos controles obligatorios, esto es pura apariencia”.