África y Oriente Medio, la meta comercial

A falta de un acuerdo final, el bloque económico integrado por México, Perú, Chile y Colombia anunció la apertura de embajadas y oficinas comerciales en ambas regiones.

La Canciller colombiana María Ángela Holguín y el ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados (centro), acompañados de sus similares de Perú, Chile y México. / AFP
La Canciller colombiana María Ángela Holguín y el ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados (centro), acompañados de sus similares de Perú, Chile y México. / AFP

El de ayer prometía ser un día más de reuniones a puerta cerrada. De consultas con asesores, revisión de los acuerdos alcanzados previamente y lobby ante los representantes de los países observadores. Una jornada de declaraciones formales ante la prensa, una estricta agenda basada en el protocolo, los rumores de pasillo y el recibimiento de las delegaciones invitadas. En rigor, un día similar a todos los que precedieron a la séptima edición de la Cumbre de la Alianza del Pacífico, que arranca formalmente hoy en Cali y en la que se espera la consolidación del bloque económico conformado por Perú, Chile, México y Colombia.

Pero ese libreto se rompió poco después del mediodía, cuando los cancilleres del grupo firmaron el acta con la que se consolida el Fondo de Cooperación de la unión. La iniciativa contará con un presupuesto de US$1 millón (cada país aportará US$250.000) para financiar iniciativas ambientales, de desarrollo sostenible, innovación y combate del cambio climático, entre otras, complementando de paso el programa de becas iniciado hace un año y que, de momento, ha beneficiado a 97 estudiantes que continúan con sus estudios superiores en universidades de los cuatro países.

Además, Alfonso Moreno Charme, canciller de Chile y presidente pro témpore de la Alianza del Pacífico, reveló que la estrategia comercial del grupo ya echó a rodar: “Ya contamos con la primera embajada conjunta en Ghana, África, que les permitirá a todos los países operar en las instalaciones de la representación diplomática de Colombia”. Ese acuerdo establece también la apertura de dos oficinas comerciales colombianas en Marruecos y Argelia, compartiendo espacio con las delegaciones chilenas en esos países.

A la par, el bloque opera desde esta semana una oficina comercial en Estambul (Turquía), aprovechando de paso el crecimiento de una de las economías más dinámicas de Oriente Medio, y planea abrir otra en Casablanca (Marruecos). Todas ellas seguirán la misma estrategia general: “Participaremos en ferias comerciales y de promoción turística de todo el mundo, para disminuir costos y maximizar esfuerzos”, precisó Moreno Charme.

Pero no toda la atención en la capital vallecaucana se la lleva la Alianza del Pacífico. Hoy también arranca el Primer Encuentro Empresarial de las economías del bloque, en el que industriales y altos ejecutivos estudiarán a fondo las ventajas que la unión traería para sus negocios.

Otra parte del esfuerzo la están realizando las delegaciones que participan como observadores del acuerdo económico. En particular la de Japón, que trajo consigo a 40 negociadores para que intervengan con sus pares colombianos en la segunda ronda de conversaciones y sellen un acuerdo de integración económica, el instrumento para consolidar el desarrollo económico y social (que incluye un tratado de libre comercio) entre ambos países.

“Se trata de un objetivo muy importante para nosotros, por cuanto ya tenemos tratados económicos con Chile, Perú y México. Queremos fortalecer tanto las relaciones económicas con Colombia como con América Latina y fomentar una sociedad gana-gana“, explicó Kenta Wakabayashi, viceministro parlamentario para Asuntos Exteriores, quien renovó la intención de Tokio de jugar un papel activo dentro del bloque económico: “Queremos colaborar con los diálogos en sectores como la economía, la política y la cultura. No hemos considerado elevar nuestro papel a miembros de pleno derecho”.

Asimismo, la representación diplomática de Costa Rica llegó a la ciudad con la intención de firmar el TLC con Colombia, con el cual no sólo busca mejorar las condiciones de acceso para los bienes y servicios de ambos países sino fomentar las inversiones de lado y lado. Se trata de un paso obvio en las relaciones bilaterales, si se tiene en cuenta que los flujos comerciales se triplicaron en el último decenio: pasaron de US$135 millones en 2001 a US$435 millones en 2011.

Ante este panorama, Proexport ha identificado oportunidades de negocios para 330 productos colombianos en el mercado costarricense, entre los que se encuentran instrumentos y aparatos de medicina, perfumes, betunes, pijamas y conductores eléctricos. “Si bien no se caracteriza por ser un mercado de altos volúmenes de compra, los consumidores ven los productos colombianos como de gran calidad y buen precio. Con el acuerdo se mejoran nuestras opciones de competitividad”, dijo María Claudia Lacouture, su presidenta.

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