"La agricultura de hoy no debe ser la de los bisabuelos"

El colombiano presidente del BID, recomienda qué hay que hacer para superar los graves problemas en materia agraria que tiene el país.

Luis Ángel

A Luis Alberto Moreno no le pasa el tiempo. No se le notan los años en que cargó en su espalda el Instituto de Fomento Industrial, tampoco el Ministerio de Desarrollo Económico y menos la Embajada de Colombia en Washington, tiempo  después de que el país enfrentara uno de sus peores momentos en materia diplomática tras la entrada de dineros ilícitos a la campaña del expresidente Ernesto Samper. Y menos se le sienten los 13 años que lleva al frente del Banco Interamericano de Desarrollo, la institución financiera más importante de América Latina y el Caribe.

Mira el reloj con afán, sabe que el tiempo es valioso y corto como para quedarse quieto. Entonces, en 20 minutos, con un discurso versado, echa un vistazo rápido a la economía global, a la dura situación agraria que vive el país, la falta de inversión, las fallas profundas en educación y las reformas estructurales en las que debe entrar el país si quiere ser un jugador importante en el futuro. Reservado pero sonriente, nostálgico por su patria, también suelta algo de su vida personal, que como un buen administrador, al igual que el BID, tiene bajo control.

¿Cómo se ve a Europa desde Washington?

Europa dejó de tener crecimiento negativo a  situarse en un escenario este año en donde no va a crecer mucho, menos del 1%. España ya técnicamente salió de la recesión. Entonces lo que tenemos es menos angustiante de lo que se tuvo en el pasado, pero todavía hay muchos retos por delante, mucho por hacer en el sistema financiero, las pruebas de estrés sobre los bancos, la capitalización que seguramente vendrá de otros, la unificación de la regulación financiera y, de la mano de eso, al menos lo que se había propuesto Europa, una integración de la región mucho más profunda, sobre todo vista desde la parte económica integrando presupuesto, la parte fiscal, etc.

¿Y a Japón, la tercera economía más fuerte del mundo?

La otra buena noticia es que Japón, que durante años venía en una situación de estanflación, de cero inflación y crecimiento negativo, con lo que se ha llamado la economía Abe del primer ministro, que básicamente consistía en una política monetaria muy agresiva, unos estímulos fiscales muy importantes y ahora una reforma fiscal que debe venir acompañada de cambios estructurales, puede crecer este año cerca del 2%. Eso, digamos, es lo positivo.

China está a la baja...

China ya crece al ritmo que antes lo hacía. Y China es muy importante para Latinoamérica, sobre todo para países como Colombia. Somos un país que fundamentalmente exporta productos básicos; esa desaceleración de los chinos no es profunda, por el contrario crecerá 7, 7,5% o incluso 8%; ya no es doble dígito, al 12%. ¿Qué efectos tiene sobre nosotros? La demanda de productos básicos se redujo y en consecuencia los precios.

¿Y Estados Unidos, la FED y su política monetaria?

Estamos llegando al final de una política monetaria muy agresiva que sostuvieron tanto Estados Unidos como Europa. Y creo que puede significar en el futuro que se incrementen las tasas de interés. Lentamente, pero creo que vamos llegando a ese ciclo.

¿Entonces qué pasa con Colombia y la región?

Tenemos que ubicarnos en dónde está la economía mundial. No se puede separar lo que está pasando afuera de lo que sucede aquí. En ese marco, América Latina se encuentra en un período de transición en el que tuvimos vientos a favor y ahora pueden ser vientos en contra. Entonces la conclusión es que ahora nos toca remar más. ¿Y eso qué quiere decir? Embarcarse en las llamadas reformas estructurales, que persiguen aumentar las tasas de crecimiento. ¿Dónde están esas oportunidades? Una parte, en la mayor integración económica dentro de nuestros países. Nosotros tenemos el 20% y Europa, por ejemplo, tiene el 65%. En Asia, la mitad de su comercio se da dentro de su continente. Ahí hay una gran oportunidad. La Alianza del Pacífico es una buena señal, pero nos hace falta mucho más.

¿A qué reformas se refiere?

Las reformas estructurales son todas atinentes a mejorar la productividad y eso quiere decir, como cuando se estudia economía, los factores de capital, tierra y recurso humano. Sabemos que tenemos un déficit en la calidad de educación muy profundo. Usted encuentra encuestas que dicen que las empresas no pueden llegar al país porque muchas de las posiciones que necesitan no las encuentran y tienen que enganchar gente y recapacitarla para poder ponerla en función, para que se adapte a las nuevas necesidades. Un déficit que está creciendo.

Tenemos una muy baja inversión en tecnología. Y una muy deficitaria en infraestructura, en algo que ya se está trabajando, pero es muy grande. Son fundamentales reformas que conduzcan a mejorar los mercados laborales. Todavía tenemos el 60% de los empleos en la informalidad.

Entonces, visto todo esto, ¿hacia dónde debe ir Colombia?

Este país tiene una clase empresarial muy buena, una base productiva muy diversificada que le ha permitido seguir creciendo con éxito. Un sector que se ha venido internacionalizando mucho más. Pero no hay duda de que ya no vamos a tener esos vientos a favor que teníamos. En los últimos cinco o siete años nos acostumbramos a unas tasas de crecimiento que se acercaban más a un 5 % y ahora vamos a estar más entre 3,5 % y 4 %. Los países que más van a crecer en América Latina estarán por el 4 % y los que menos, por el 2,5 %. Los colombianos somos de los que más crecemos.

Ahora, los colombianos se acostumbraron a que esto era muy bueno y pensaron que duraba toda la vida y eso no es así. En economía eso no pasa. Es cíclica. Y esa naturaleza cíclica obliga a hacer todo ese conjunto de reformas, porque si no las hacemos, nos va a ir dejando el tren y la velocidad con la que va el mundo globalizado en el que vivimos. Es muy importante la competitividad a nivel de la ciudad, su productividad, los núcleos de competencia que se van creando, la capacidad de ir avanzando en todos estos frentes.

¿Qué tan competitiva es Colombia?

Están los indicadores, son los que son. Hay gente que cuestiona los que hace el Banco Mundial, o los que hace el Foro Económico Mundial, en fin. En todos estos, Colombia ha venido avanzando algo, pero sin duda tenemos que hacer mucho más y más rápidamente para subir en esos indicadores. En temas como la educación no podemos seguir siendo un país que no avanza radicalmente en sus resultados. Eso requiere una verdadera revolución de toda la sociedad colombiana, eso no le corresponde sólo a la gente del gobierno.

En el más reciente estudio de la CAF no ven en el país emprendimiento de alto impacto. Eso es grave. Sólo se genera autoempleo…

Innovación entendida como dónde están las fronteras de tecnología y qué estamos haciendo en eso, muy poquito. Hay un informe que presentó la OCDE y se ve que Colombia está invirtiendo el 0,2% del PIB. Un país como Brasil está en el 1,5% y es el que más invierte en ciencia y tecnología. Hace 20 años esto de competitividad se lanzó en el gobierno del presidente Gaviria. En ese mismo momento en Corea del Sur llegaban a la conclusión de que el modo económico que tenían debía cambiar. Se volcaron a la innovación. Crearon lo que se llamó la Comisión Hangang, que miró hacia dónde debía estar enfocado el país, y ahora vea usted la industria que desarrolló, al punto que hoy Corea del Sur invierte más en ciencia y tecnología que toda América Latina unida, sumando lo que hacen las universidades, los gobiernos y la empresa privada juntos. Un país hace más que todo América Latina.

Hay un drama en materia agraria. Y no se sabe qué hacer...

Hemos estado trabajando sobre ese tema a petición del gobierno Santos. Colombia de todos modos tiene un alto potencial agrícola. Pero no podemos seguir haciéndolo como lo hacemos. La agricultura de hoy no debe ser la de los bisabuelos, hoy es de alta tecnología. Todos los sistemas que controlan la trazabilidad, las normas sanitarias, las fitosanitarias. Las condiciones mínimas de la producción que le permiten ser un país exportador. Lo que necesita Colombia.

Brasil desarrolló con mucho éxito una institución que se llama Embrapa. ¿Qué hicieron? Estudiaron las distintas condiciones de la geografía brasileña y descubrieron un conjunto de procesos agrícolas que le permitieran elevar su productividad. Y en un espacio de menos de 10 años triplicaron su producción agrícola. Hoy produce algo más de 170 millones de toneladas de granos. Eso se hizo con tecnología. Se requiere todo un conjunto de bienes públicos, los servicios básicos del Estado como las carreteras rurales, electrificación, escuelas; si eso no está en el campo al lado de todos los procesos de tecnología, no vamos a llegar a ninguna parte. Si nos quedamos simplemente subsidiando al pequeño productor, sin entregarle este conjunto de servicios, ese nivel de productividad no va a aumentar.

El problema del sector cafetero es que es básicamente de pequeños caficultores, tienen un promedio de 55 años, niveles de productividad que bajan, hijos que se fueron a trabajar en las ciudades y entonces, ¿cómo elevar esa productividad? Hay que hacer agroindustria combinando con éxito lo que hacen los pequeños productores y lo que adelanta la gran industria. No podemos convertir lo que debía ser una locomotora en un triciclo.

La industria no está bien. Piden bajar precios de la energía. Y estamos en un mar de TLC donde vamos avanzando con remo...

No voy a entrar en la discusión técnica de que hay que bajar o subir los aranceles. Hay unos temas centrales en la industria. Uno es el capital humano, la calidad del trabajador, que debe venir acompañado de mejor educación. Otro es el costo de la energía. Tema importante. Estamos pagando en Colombia por lo menos dos veces los costos de energía de una industria en los Estados Unidos. Allá hay una gran revolución del ‘shale gas’, que lo que va a hacer es que sigan cayendo los costos de la energía. Y hablo de eso porque es uno de los grandes factores de la industria. Ese tema se debe resolver como país.

Lo otro es el alto costo del transporte. Bajará cuando los proyectos de infraestructura estén operando y eso se va a demorar unos años. Será real cuando tengamos transporte multimodal y podamos conectar carreteras con ferrocarril y río Magdalena. Y más aún cuando estén compitiendo entre sí.

¿Colombia podrá mantener su crecimiento sostenido?

No veo razones para que la economía colombiana caiga radicalmente de las tasas en las que está. Mire lo que era hace 10 años y mire lo que es hoy. Se generó un mercado doméstico. Casi 40% de la sociedad es de la clase media. Ya tenemos una economía que la mueve el consumo. Tenemos que cuidar todos estos puntos de los que hablamos de las reformas.

¿Entonces cuál ha sido el éxito de la economía colombiana?

Este país demostró una cosa a través de los años más allá de los vaivenes políticos. Como país siempre le dimos una enorme importancia al cuidado del manejo macroeconómico. Porque esta economía se hizo con mucha dificultad, mucho análisis, mucha discusión. Aquí todos los economistas pelean entre ellos y discuten. Eso es bueno. Se ha visto el resultado en el tiempo. Hay una cultura en lo político de qué hay que hacer y qué cosas se deben cuidar en lo económico.

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