Ahora el turno es para Sura

Con la emisión de 120 millones de títulos preferenciales, el grupo busca hacerse a por lo menos $3,9 billones para consolidar su expansión.

La jornada de ayer para David Bojanini comenzó con un cambio de planes. El presidente del Grupo Sura, el principal conglomerado de pensiones y el tercer asegurador de América Latina, empezó su semana con una rueda de prensa en la que fue el protagonista principal.

“Tuve que hacer a un lado todas las cosas de mi rutina cotidiana”, confiesa el alto ejecutivo, quien ayer le dio luz verde a la emisión de 120 millones de acciones preferenciales con las que el grupo busca recaudar al menos $3,9 billones tanto en Colombia como en el exterior.

Pero esta podría llegar a ser simplemente una cifra conservadora. “No me cabe la menor duda de que esta va a ser una emisión sobredemandada. En las reuniones con las comisionistas de bolsa confirmamos que el rendimiento preferencial anual de 3% por tres años ha tenido un gran recibimiento del público”, asegura Bojanini, quien también se muestra confiado con que buena parte de esa demanda provenga del exterior: “Hoy tenemos como accionistas a 210 fondos internacionales, y tanto ellos como otras firmas nos han comunicado su deseo de ser parte de este proceso”.

Los actores del mercado comparten la idea, pero prefieren mantener la prudencia. Sobre todo hoy, cuando los inversionistas han puesto sus ojos en Colombia gracias a que pesos pesados como Ecopetrol, Davivienda, la Empresa de Energía de Bogotá o Nutresa acudieron este año (en especial en los últimos meses) a la misma estrategia para soportar sus planes de expansión y consolidación. “No creo que la sobredemanda llegue a niveles de $8 o $10 billones, pero con seguridad se presentarán solicitudes de compra de entre $4 y $4,5 billones”, dice Jorge Pacheco, gerente de portafolio de Skandia.

De hecho, buena parte del dinero que Sura recaude en este proceso irá al pago del multimillonario negocio que cerró en julio pasado: la adquisición de las operaciones del grupo holandés ING (pensiones, cesantías y fondos de inversión) por US$3.763 millones.

El cambio de mando se hará oficial en diciembre próximo, cuando las autoridades de Perú, Chile, Uruguay y México le den su aval a la compra, y se pagará tanto con los más de US$5 billones que consiguió con su emisión de bonos, como con recursos propios.

“Estamos hablando de un conglomerado que agrupa a las empresas con mejor diversificación de fuentes de ingreso, que tiene una presencia importante en la región y un gran gobierno corporativo. Por eso va a ser un éxito”, dice Andrés Ortiz, vicepresidente de la firma Global Securities.

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