Alemania mantiene las apariencias

Los funcionarios reafirmaron su compromiso con la Eurozona después de que la agencia crediticia Moody’s rebajara la calificación de su deuda soberana.

Los líderes de las economías más fuertes de la Eurozona han contrarrestado la decisión de Moody’s de reducir la opinión en torno a su credibilidad crediticia a medida que nuevos datos sobre la región sugieren que ésta sigue sumergiéndose en la recesión.

Ayer, Moody’s puso de relieve los peligros que enfrentan los países centrales de la unión monetaria por la crisis de deuda, luego de haber reducido la calificación triple A de Alemania, Holanda y Luxemburgo de “estable” a “negativa”. En una señal que demuestra la incomodidad cada vez mayor en torno al empeoramiento de la crisis en Grecia, los funcionarios dijeron el martes que José Manuel Durão Barroso viajará esta semana a Atenas para reunirse con el primer ministro Antonis Samaras, con el objetivo de discutir el estado de los esfuerzos realizados por su gobierno para cumplir las exigencias de un rescate por 174.000 millones de euros. Han pasado casi tres años desde la última visita a Atenas del presidente de la Comisión Europea.

Entretanto, el Ministerio de Finanzas de Alemania, el país dominante en Europa, dijo en un comunicado de respuesta a las advertencias realizadas por Moody’s que seguirá trabajando para mantener la estabilidad de la Eurozona: “Defenderemos, a través de sólidas políticas económicas y financieras, nuestro estatus de ‘refugio’ y seguiremos manteniendo de forma responsable el papel de ancla en la región”.

Jean-Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo, que dirige el grupo de ministros de Finanzas de la Eurozona, añadió que la advertencia de Moody’s también confirmaba “la fortaleza de la calificación de Alemania” y de las otras economías triple A de la región.

En la tarde, Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas, se reunió con su contraparte española, Luis de Guindos, en Berlín, en medio de temores de que Madrid se verá forzado a buscar un rescate por parte de sus socios en la Eurozona, del tipo que debió emplearse para salvar a países sumidos en la deuda, como Grecia, Irlanda y Portugal.

Poco antes de la reunión, el tesoro de España vendió 1.630 millones de euros en bonos a tres meses y 1.420 millones de euros a seis meses, pero con retornos más altos de los que logró en su subasta anterior, en noviembre de 2011.

En un día durante el cual las acciones europeas sufrieron pérdidas adicionales, los bonos a 10 años, que se emplean como referencia, aumentaron sus retornos hasta llegar a 7,62%, el nivel más alto desde que comenzó la era euro y que es visto por los economistas como insostenible. Los retornos de este mismo tipo de bonos para Italia aumentaron a 6,56%.

El aumento de los retornos para España, que ofrece una indicación de los costos de los préstamos y de la manera como los inversionistas califican la salud financiera de un gobierno, ha generado esperanzas en algunos sectores de que el Banco Central Europeo ponga en marcha otra compra de bonos soberanos.