Alemania sorprende con un fuerte cuarto trimestre y crece un 1,6% en 2014

El consumo doméstico y la inversión propiciaron un alza del 0,7%.

Alemania creció un 1,6 % en 2014, una décima más de lo avanzado, por el sorprendentemente fuerte repunte del cuatro trimestre, en el que el consumo doméstico y la inversión propiciaron un alza del 0,7 % de la mayor economía europea.

La Oficina Federal de Estadística (Destatis) dio hoy a conocer los datos definitivos del producto interior bruto (PIB) de Alemania en los últimos tres meses del pasado ejercicio, que rebasaron todas las expectativas y obligaron a revisar al alza la estimación provisional para el conjunto del año avanzada en enero.

Estas cifras son mejores que las últimas previsiones del Ejecutivo, el Bundesbank (banco central alemán) y los institutos de estudios económicos, que esperaban un avance entre el 1,2 y el 1,4 % para todo el año, pero no alcanzan las más optimistas de principios de 2014, de entre el 1,7 y el 1,9 %, cuando Ucrania no estaba en guerra.

"Nuestros dolores de tripa coyunturales han cesado" de momento, comentó hoy en un escrito Alexander Krüger, economista jefe de la firma inversora Lampe, en referencia al enfriamiento de mediados de 2014, cuando Alemania se contrajo un 0,1 % en el segundo trimestre y creció un tímido 0,1 % en el tercero.

Entonces la economía se vio lastrada por la incertidumbre en torno al conflicto de Ucrania -y la consiguiente guerra cruzada de sanciones- y la renqueante recuperación de la eurozona, principal mercado de las exportaciones alemanas.

Entre octubre y diciembre del año pasado, sin embargo, los factores internos -de carácter positivo- combinados con una serie de elementos como la caída del crudo y la depreciación del euro, contrarrestaron las dudas provenientes del exterior.

El repunte económico de finales de año se apoyó fundamentalmente en el consumo doméstico, que avanzó con fuerza azuzado por los aumentos salariales y por la caída del precio de los combustibles, que elevó la renta disponible de las familias y estimuló el gasto.

Además, Destatis constató una evolución positiva de las inversiones, sobre todo en la construcción, un sector beneficiado por los tipos de interés en mínimos históricos.

Por su parte, el sector exterior -un puntal tradicional de la economía alemana- realizó un aporte positivo al PIB, aunque exportaciones e importaciones de bienes y servicios se incrementaron de forma similar en los últimos tres meses de 2014.

Con respecto al año anterior, la economía alemana creció en el cuarto trimestre un 1,6 %, una tasa superior a la variación interanual del tercer trimestre (1,2 %) y del segundo (1,0 %).

Destatis también indicó que la población con empleo alcanzó los 43 millones de trabajadores en el cuarto trimestre, lo que supone un incremento de 412.000 personas, o un 1,0 %, en términos interanuales.

La oficina de estadística alemana, que no desglosó hoy los componentes del PIB para el conjunto del año, indicó al avanzar el cálculo provisional a mediados de enero que el año pasado el consumo privado se incrementó un 1,1 %, las exportaciones aumentaron un 3,7 % y las importaciones un 3,3 %, mientras que la inversión repuntó un 3,7 %.

La parqué de Fráncfort, la mayor bolsa alemana, acogió con satisfacción los datos macroeconómicos y, poco después de conocerse el repunte del PIB, el selectivo DAX 30 alcanzaba su máximo histórico intradía, rebasando por primera vez los 11.000 enteros.

Pese a esta euforia, algunos expertos como Krüger, han alertado que la situación real de la economía está enmascarada por la caída del petróleo, los tipos de interés en mínimos y la depreciación del euro.

El crecimiento del conjunto de la eurozona, difundido hoy en Bruselas, también sorprendió a los expertos, pues alcanzó en el cuarto trimestre el 0,3 % frente al 0,2 % esperado, lo que elevó el crecimiento del conjunto del año hasta el 0,9 %.

Los principales responsables de este incremento entre octubre y diciembre fueron, por peso económico y tasa, Alemania y España, ambas con repuntes del 0,7 %, mientras que Estonia fue la que más creció en términos relativos, un 1,1 %. 

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