Alerta en las aseguradoras

Por medio del SOAT se pretendía reclamar a las empresas del sector más de $86.000 millones por eventos que tenían que ver con accidentes caseros y no con accidentes de tránsito, entre otros.

Según cifras de Fasecolda, a marzo de 2015 hay 7.2 millones de automotores cubiertos con SOAT. /Archivo - El Espectador

Las aseguradoras colombianas están alarmadas. Y no precisamente porque los siniestros se hayan elevado, porque las compañías estén en números rojos o porque las personas están tomando la opción de no contratar pólizas. Están alarmadas porque durante todo el 2014 detectaron que una buena porción de reclamaciones que les hicieron fueron irregulares y con ellas les querían hacer pagar $86.000 millones. 

¿Y cómo? La denuncia, hecha por Fasecolda, advierte que, por ejemplo, “una señora que se tropieza en el andén, se golpea la cabeza y la institución prestadora de servicios de salud, IPS, reclama los gastos médicos como accidente tránsito a una compañía SOAT”. O, también, que “una persona que sufre un accidente casero y se presenta ante la IPS como víctima de accidente de tránsito”. Además, la de “un accidente de trabajo sin cobertura en riesgos laborales que pretende ser atendido como un accidente de tránsito”.

Actualmente en Colombia, de acuerdo con la legislación, el SOAT protege y atiende de manera integral e inmediata a todas las víctimas de accidentes de tránsito, sea peatón, conductor o pasajero, incluyendo gastos de traslado, gastos médicos, incapacidad parmente e indemnización por muerte. Por eso, el gremio denunció que el 10,6% del total de las reclamaciones hechas el año pasado fueron detectadas como intento de fraude, donde se identificaron otras modalidades como la adulteración de una póliza  para la reclamación de una indemnización, el cobro a dos aseguradoras distintas por el mismo caso o, asegura Fasecolda, “la existencia de diferencias inexplicables en los costos de las atenciones entre IPS por procedimientos similares, y el cobro de medicamentos e insumos a precios superiores a los del promedio del mercado”.

Por eso, el sector asegurador, alarmado por la situación teniendo en cuenta que el SOAT es un ramo “particularmente” regulado y supervisado, “hemos dado a conocer a las superintendencias Financiera y de Salud estas anomalías, con el fin de fortalecer la estrategia en contra del fraude y evitar las graves consecuencias que estas acciones tienen en el mercado”. Se refieren a que si no se controla, los recursos que mueve este nicho podrían verse afectados, pues el SOAT anualmente “desembolsa cerca de $1 billón para garantizar la atención de más de 400 mil víctimas de accidentes de tránsito, y recauda recursos para el sector de la salud en una cuantía cercana a $1,5 billones con destino al Fondo de Solidaridad y Garantía, Fosyga. Estos $2,5 billones constituyen el 13% del presupuesto requerido para financiar los gastos en salud a cargo de la Nación”.

Precisamente en una carta firmada por el presidente del gremio, Jorge Humberto Botero, éste le dice a al superintendente financiero encargado, Jorge Castaño, que “a pesar del excelente desempeño que ha tenido el SOAT como mecanismo de cobertura para las víctimas de accidentes de tránsito, la industria advierte que el fraude que afecta al ramo ha venido alcanzando niveles preocupantes, al punto que puede verse comprometida su viabilidad financiera en el mediano plazo”. 

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