Alza del dólar, no apta para cardiacos

La devaluación de más del 20% que ha sufrido la tasa de cambio colombiana refleja el nivel de volatilidad de este mercado, y expertos consideran que continuará.

El último mes el dólar se ha caracterizado por romper todos los récords y barreras psicológicas: primero el pasado 10 de noviembre cuando alcanzó los $2.100, después el 1 de diciembre -el día que llegó a los $2.200- y la semana pasada rompió el techo de los $2.300 y de los $2.400 en menos de cuatro días. Además desde septiembre de 2014 la tasa de cambio colombiana (TRM) se ha devaluado más de 20%.

A pesar de que en las últimas dos jornadas la TRM se ha estabilizado y mostrado una leve tendencia alcista al volver al estar fluctuando entre los 2.300 y $2.400, fue tanta la volatilidad del mercado de divisas local durante el último mes, que este mercado tiene preocupado a más de uno, no solo a los agentes del sector financiero y bursátil.

Por ejemplo, si alguien en septiembre pensaba comprar un tiquete a Estados Unidos que costaba en ese entonces US$1.000 pero consideró esperar hasta ahora para hacer el pago, se podría considerar que esa persona tomó una mala decisión. Porque ahora deberá pagar $480.000 más para irse de vacaciones.

Asimismo la reciente calma del mercado de divisas local ha permitido que las acciones de la Bolsa de Valores de Colombia hayan vuelto a subir, y en especial Ecopetrol, Pacific Rubiales y Canacol Energy deberían estar agradecido por su reciente rebote porque han perdido 42,64, 64,72 y 71,37% de su valor en bolsa, respectivamente, desde julio de este año.

Sobre todo considerando que es problemático para estas empresas que la caída del precio del petróleo tenga un efecto colateral sobre la tasa de cambio, porque cuando la TRM crece de manera agresiva, como lo ha hecho el último mes, esto asusta a los inversionistas extranjeros, porque lo que llegarían a ganar por la valoración del activo lo estarían perdiendo por la devaluación del peso colombiano, lo cual castiga de manera general todos los títulos de la BVC al reducir el nivel de liquidez, es por esto que la pronunciada caída de las acciones petroleras se explica porque reciben doble impacto por las inestabilidades de la cotización internacional del crudo.

No se sabe cuánto va a durar la calma actual, pues en un país como Colombia que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) más el 50% de la inversión extranjera y de las exportaciones se deben por el petróleo, el futuro de la tasa de cambio local estará atado al de la cotización de crudo. Y el problema es que el sector de hidrocarburo es considerado como un activo de alto riesgo, y en consecuencia dólar dentro del país comparte la misma naturaleza.

Felipe Campos, analista de Alianza Valores advirtió: "teníamos presupuestado un petróleo en US$60 y el dólar en $2.400, pero lo esperábamos para el siguiente semestre de 2015. Es por esto que es de considerar la forma en cómo está reaccionando el mercado, lo cual nos ha llevado a revaluar nuestras proyecciones y consideramos que la tasa de cambio local (TRM) podría llegar hasta los $2.600 el próximo año. Y en un escenario extremista pero posible la TRM podría alcanzar los $2.900.

Sin embargo Camilo Pérez, analista del Banco de Bogotá concluyó que "es probable que la guerra de precios entre Arabia Saudita y Estados Unidos lleve a al precio del petróleo por debajo de los US$60 y por ende a una mayor crecimiento de la tasa de cambio local. Sin embargo esperamos que en el segundo semestre del año los mercados se estabilicen y que la cotización del crudo rebote y por ende la TRM podría estabilizarse alrededor de los $2.200".

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