Ambiguos datos macro en EE.UU.

Las proyecciones de crecimiento caen y pedidos de fábricas suben.

La primera potencia mundial, que viene desde hace tiempo luchando por eliminar las secuelas de una de la crisis más grandes de los últimos tiempos y afrontando un escenario internacional complejo, intenta mostrar semana tras semana, por medio de sus principales indicadores económicos, la evolución de su economía. Sin embargo, en la mayoría de los casos esos datos no convencen a grandes actores, como ocurre con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que instó al país a que actúe para impulsar la recuperación y recortó su previsión de crecimiento este año del 2,1% al 2%.

La situación parece no mejorar en el corto plazo ya que durante la semana los datos no han sido del todo alentadores. Tal es el caso del PMI manufacturero, encargado de evaluar las condiciones en el sector fabril, que se ubicó en 52,5 puntos en junio, por debajo de la estimación del mercado de 52,9 y de los 54 puntos registrados en mayo. Cuando el dato es inferior a las 50 unidades, el mercado lo recibe como negativo, y cuando sale por encima, se refleja un balance positivo.

Por otra parte, los pedidos a fábricas estadounidenses subieron en mayo más de lo esperado, dando así una pequeña esperanza al sector manufacturero del país, ya golpeado por la crisis que atraviesa la Eurozona. El Departamento de Comercio de EE.UU. dijo que los nuevos pedidos subieron 0,7% durante el quinto mes del año, dato superior al 0,2% esperado.

Alentadoras también han sido las ventas de automóviles, que crecieron 22% en junio. Las matrículas en Estados Unidos se ubicaron en 1,28 millones de unidades y durante los primeros seis meses de este año las entregas alcanzaron los 7,27 millones de unidades.

Un panorama no tan positivo se espera que revelen este jueves los datos de Cambio de Empleo ADP (Automatic Data Processing), encuesta encargada de mostrar cifras preliminares sobre contrataciones en el sector privado, ya que “la incertidumbre externa ha hecho que la mayoría de las compañías posterguen la contratación, debilitando la generación de empleos privados, por lo que se estima que el dato se ubicará por debajo de los 100.000 puestos, y eso significa que se mantiene el deterioro en el mercado laboral estadounidense”, afirmó Catalina Tobón analista de Skandia Valores.

 

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