Angola: rica en petróleo y en hambre

El olor a desinfectante y el llanto invadían el pabellón del hospital angoleño donde Fernanda Afonso, de 2 años, dormía en el regazo de su madre cerca de una bolsa intravenosa que se había usado para combatir su desnutrición.

Angola es por lejos el país más rico entre las naciones africanas con la más alta mortalidad infantil. / Bloomberg

Es el mismo mal que mató a sus cinco hermanos apenas empezaron a caminar y castiga al segundo mayor productor de petróleo crudo de África, que tiene la tasa de mortalidad infantil más alta del mundo entre los menores de 5 años: 167 muertes por cada 1.000 nacimientos con vida, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia. Esto representa uno de cada seis.

“Me gustaría ir a una clínica privada, pero no puedo pagarla si apenas como”, dijo la madre de Fernanda, Lourdes Afonso, de 37 años, que vende agua en botella en las calles de Luanda, en una entrevista en el Hospital Pediátrico Bernardino de la capital.

Contar el número de niños que no llegan a cumplir cinco años es un indicador amplio del desarrollo social y económico, según Unicef. En Angola, la tercera economía subsahariana de África en dimensiones, las concesionarias Porsche, las tiendas Armani y los restaurantes caros que bordean una lengua de arena panorámica de Luanda que se interna en el Atlántico atienden a los miembros de la élite bajo el gobierno de 35 años del presidente José Eduardo dos Santo, mientras que dos tercios de la población del país viven en villas de emergencia y establecimientos rurales pobres, a menudo sin agua corriente ni electricidad.

En el África subsahariana se encuentran los doce países donde más del 10 por ciento de los niños mueren antes de cumplir cinco años, según Unicef. Sierra Leona es el segundo, seguido por Chad, Somalia y la República Central Africana. Nigeria, que posee la mayor economía y población de la región con unos 170 millones de habitantes, es el noveno.

Riquezas angoleñas

Angola es por lejos el país más rico entre las naciones africanas con la más alta mortalidad infantil, con un producto interno bruto per cápita de US$5.170 en 2013, según el Banco Mundial. En Nigeria, que produjo 2,1 millones de barriles de petróleo diarios en marzo en comparación con el 1,84 millón de Angola, el PIB per cápita fue de US$2.710 hace dos años. En Somalia, el PIB per cápita es de sólo US$150. Las cifras de Chad, la República Central Africana y Sierra Leona representan menos de un quinto de la riqueza de Angola.

La desnutrición frena el crecimiento y causa aproximadamente la mitad de las muertes de niños menores de 5 años, según María Futi Tati, responsable de nutrición del Ministerio de Salud de Angola. El país quiere reducir la desnutrición crónica a menos del 10 por ciento de los niños menores de 5 años en una década, declaró Tati en una entrevista telefónica. La información gubernamental más reciente, correspondiente a 2007, ubica la tasa en 29 por ciento, agregó.

“Esto no se debe a la falta de alimento”, dijo Tati. “El problema estriba en la pobreza y la falta de diversificación alimentaria. No se puede estar sano si sólo se come arroz y hongos, y muchas familias sólo hacen una comida diaria”.