Así fue la huida de Carlos Ghosn, expresidente de Nissan

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El empresario estaba en libertad bajo fianza en Tokio por irregularidades financieras. Desde el 31 de diciembre ingresó al Líbano huyendo de la justicia japonesa. 

El expresidente de Nissan Motor, Carlos Ghosn, apareció esta semana en Beirut luego de salir clandestinamente de Japón, país en el que estaba en libertad bajo fianza desde el pasado 25 de abril.

Ghosn, de 65 años, se encontraba a la espera del juicio por presuntas malversaciones financieras. Él mismo confirmó que había salido de la isla para escapar a la "injusticia" nipona, y pese a que evitó dar pistas sobre cómo ingresó a Beirut, las autoridades del Líbano aseguraron que utilizó un documento libanés a su nombre, así como un pasaporte francés.

Llegó a Beirut en un avión privado y en un viaje con escala en Turquía. El Líbano aseguró que ninguna medida será tomada contra él ni será perseguido en el país árabe, del que tiene la nacionalidad, además de la brasileña y la francesa.

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Este jueves, agentes de la fiscalía de Tokio registraron la vivienda de Ghosn en busca de pistas que indiquen cómo pudo salir clandestinamente del país y llegar a Beirut burlando la vigilancia a la que estaba sometido desde que quedó en libertad bajo fianza.

Las autoridades japonesas han confirmado que no existen registros sobre cuándo y cómo salió de Japón. Tenía sus movimientos y comunicaciones restringidos y había cámaras fuera de su domicilio para vigilar la salida de su vivienda.

Horas después de que el empresario informara que se encontraba en Beirut, el juez que le autorizó la libertad bajo fianza la revocó, lo que le hizo perder la suma depositada, unos US$13,8 millones.

Tras conocer la noticia, la secretaria francesa de Estado de Economía, Agnès Pannier-Runacher, indicó que Ghosn recibirá apoyo consular de Francia como cualquier otro ciudadano perseguido por la Justicia de un país extranjero.

A falta de un tratado de extradición entre Beirut y Tokio, Ghosn tiene pocas probabilidades de ser devuelto a Japón. En todo caso, será difícil hacer valer las acusaciones en el extranjero, explicó a la AFP el exfiscal y ahora abogado Nobuo Gohara, ajeno al expediente pero que analiza desde el principio los elementos.

"Una cosa es segura. Para los fiscales es una situación extremadamente grave. Nissan debe tener miedo. Los fiscales también", estima Gohara. Según el abogado, en Japón un juicio en ausencia del acusado no es una opción. Para él, esta fuga es también el resultado de un sistema judicial que deja pocas esperanzas de salir adelante. 

 

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