Aumenta emigración en países más afectados por crisis económica en Europa

El número de griegos y españoles que emigran hacia otros países de la Unión Europea se ha multiplicado por dos.

El presidente de la Comisión Europea y el secretario general de la OCDE
El presidente de la Comisión Europea y el secretario general de la OCDEAFP

El número de emigrantes procedentes de los países más afectados por la crisis económica en Europa aumentó considerablemente desde julio de 2009, y en España y Grecia se multiplicó por dos, de acuerdo con un informe de la OCDE.

La emigración de los ciudadanos de los países más afectados por la crisis, en particular en Europa del Sur, se aceleró "con una progresión del 45% entre 2009 y 2011", indicó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en su último informe sobre migraciones.

Desde 2007, el número de griegos y españoles que emigran hacia otros países de la Unión Europea se ha multiplicado por dos y alcanzó respectivamente 39.000 y 72.000 personas, explicó la OCDE, una organización que reúne a 34 países desarrollados.

En Alemania, la llegada de inmigrantes griegos aumentó un 73% entre 2011 y 2012, mientras que los inmigrantes españoles y portugueses en el país aumentaron de cerca del 50%. Por su parte los italianos llegados a Alemania en el mismo periodo aumentaron un 35%.

Aunque la inmigración hacia la OCDE desde India y China sigue siendo importante, Polonia y Rumanía están ya entre los tres primeros países, detrás de China, que más inmigrantes aportan.

Por otra parte la situación de los inmigrantes en el mercado de trabajo se ha deteriorado en los últimos años. La media de su tasa de desempleo aumentó en 5 puntos entre 2008 y 2012 (de 8,1% a 12,9%), frente los tres puntos de aumento de los trabajadores del país (de 5,4% a 8,7%).

El fenómeno del desempleo afecta en particular a los inmigrantes del norte de África, con una tasa récord en Europa del 27% en 2012. El año pasado cerca de un inmigrante en paro de cada dos llevaba más de un año buscando empleo.

El informe de la OCDE también estudia el impacto económico de la inmigración, que considera poco importante. "Según nuestras estimaciones, el impacto [de los inmigrantes en las finanzas públicas] es generalmente limitado y no supera el 0,5% del PIB, positivo o negativo", indicó la organización.

Según la OCDE, si la tasa de empleo de los inmigrantes se acercara a la de los autóctonos de cada país las consecuencias positivas para la economía serían muy importantes, sobre todo en países como Bélgica, Francia o Suecia, donde la población inmigrante es relativamente numerosa y está establecida desde hace muchos años.

Pero para disminuir el desempleo de los inmigrantes es esencial la lucha contra la discriminación, recordó la OCDE.