La batalla del azúcar

Interesados en el sector azucarero buscan evitar la eliminación del Sistema Andino de Franja de Precios y el Fondo de Estabilización que podría significar el fin de esa agroindustria.

Azucareros y paneleros se preparan para la movilización y lograr la atención del Gobierno. / Bloomberg

La pelea por los precios del azúcar, que arrancó en 2010, cuando varias empresas se quejaron ante la Superintendencia de Industria y Comercio por los supuestos sobreprecios, tiende a agudizarse. Hace unos días, en Santander de Quilichao (Cauca), convocados por el senador Luis Fernando Velasco y el representante a la Cámara Carlos Julio Bonilla, ambos liberales, se reunieron industriales, empresarios, alcaldes, cultivadores, proveedores de insumos y trabajadores del sector con el fin de unir fuerzas y advertirle al Gobierno de la crisis que se generaría si sigue adelante con la idea de eliminar el Sistema Andino de Franja de Precios y el Fondo de Estabilización de Precios del Azúcar (Fepa), como lo pide el sector de alimentos en el país.

A primera vista, se habla de la defensa de los derechos del consumidor y el libre comercio. Lo cierto es que la Franja de Precios y el Fepa son dos mecanismos adoptados con el fin de estabilizar el costo de importación de un grupo especial de productos agropecuarios -entre ellos el azúcar- caracterizados por una marcada inestabilidad en sus precios internacionales, así como para procurar un ingreso remunerativo, regular la producción nacional e incrementar las exportaciones. El tema se abordará en tres semanas, en la reunión del Comité de Asuntos Aduaneros y Arancelarios del Ministerio de Comercio Exterior (Triple A).

Por eso, en Santander de Quilichao se acordó hacerle llegar al presidente Juan Manuel Santos una carta pidiéndole frenar cualquier decisión hasta que se escuchen los argumentos del sector azucarero. De paso, comenzaron a escucharse voces instando a la movilización de la comunidad, que podría implicar una “toma” de Cali para “hacerse sentir”. “No se pueden tomar decisiones de espaldas a la gente (…) bien es sabido que esta región del Valle y el Cauca es centro de la guerra y no podemos meterle otro conflicto. El Triple A es una reunión de viceministros que ni siquiera conocen el país”, manifestó Velasco.

Para Bonilla, el problema no es de unos cuantos municipios en el Valle y el norte del Cauca, ni tampoco de unos cuantos ingenios y empresarios: “Estamos en un momento histórico que nos obliga a reaccionar por el Pacífico, que le cumplió al presidente Santos y su apuesta por la paz. Aquí no va a haber reconciliación si no tenemos un sector agrícola fuerte. De nada van a servir dobles calzadas y todas las obras de infraestructura si no le damos oportunidades de vida a la gente. Estamos hablando de cientos de empleos que están en riesgo”.

El senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático, quien participó en la reunión, advirtió que una mala decisión puede acabar definitivamente con las industrias del azúcar y de la panela, como ya pasó con el trigo y la cebada, y está pasando con el algodón. “Esa es la realidad y lo que se diga al contrario son manipulaciones perversas. Quieren presentar las cosas como si fuera un beneficio para la gente y con el cuento de que lo que se busca es castigar a los empresarios ineficientes. Pero son mentiras de quienes tienen oscuros intereses”, enfatizó.

El congresista puso un ejemplo que llama la atención. Explicó que con su equipo de trabajo legislativo compararon los precios de la Coca-Cola, que recientemente ha alegado que es más cara por cuenta del azúcar, con los de la Big Cola. “A las dos les echan el mismo azúcar, pero dependiendo de la presentación, la Coca-Cola es más cara entre un 54 y un 100%. No nos crean tan imbéciles. Hay que hacer resistencia, el interés nacional está de nuestro lado. Si todos nos unimos podremos salvar el sector”, enfatizó.

Marta Betancourt, directora ejecutiva de Procaña, gremio que reúne a los productores y proveedores de la caña de azúcar, va más allá y habla de dónde vienen las presiones: “De la industria compradora de azúcar para chocolates y dulces, y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). Colombia quiere entrar a la OCDE y nosotros no somos un país rico, pero nos dicen: lo primero que tienen que hacer es eliminar ese Sistema Andino de Franja de Precios y el Fepa. Pero nosotros somos un país pobre que tiene que salir a competir a un mercado altamente distorsionado por los subsidios que los países ricos dan. La pregunta al Gobierno es: ¿cómo nos va a mandar a la muerte? ¿Colombia tiene que entrar allá y acabar con un sector productivo que genera empleo?”.

Según las cifras de Fedesarrollo, son en total 2’152.000 las familias que obtienen su sustento de la agroindustria de la caña de azúcar y la producción de panela. Y en lo que tiene que ver con los precios, un estudio de Planeación Nacional demuestra que el azúcar es un insumo más de los confites y chocolates (representa el 7% de los costos) y no el determinante de su estructura productiva, mientras que el DANE ha señalado que entre agosto de 2010 y abril de 2015 los precios del azúcar cayeron 5,6%, mientras que los precios de los confites y chocolates aumentaron en un 9,5%.

Los paneleros también están en pie de lucha. “Siempre hemos ido de la mano del sector azucarero. Somos productores, tenemos más de 230 mil hectáreas de caña repartidas en 27 departamentos y existe un fenómeno que se llama el derrite, que es la panela falsificada. Cuando el azúcar está muy barata, nos hacen panela de azúcar de contrabando y mala calidad. Eliminar los sistemas de protección daría al traste con las cientos de miles de familias que hoy viven de la producción de caña, incluido fundamentalmente este sector de economía campesina, de ladera, desde Norte de Santander hasta Nariño”, expresa Leonardo Ariza, presidente de Fedepanela.

Carlos Hernando Molina, presidente de Procaña, habla también con cifras en la mano. “Un estudio hecho en góndola en varios países encontró que el precio del azúcar en Colombia es el segundo más bajo. Nosotros estamos en US$0,88 por kilo, Perú está en US$0,91, y EE.UU. en US$1,9. Y el promedio de los países con los cuales se hizo el estudio está en US$1,5. ¿Pero qué tanto pesa el azúcar en la inflación de vida de los colombianos? 0,02%. La información de los industriales es mal intencionada y lo que han dicho, que en Perú el azúcar vale US$400 la tonelada y en Colombia US $700 es completamente falso. Eso es muy dañino e irresponsable”.

Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General de Trabajadores, es de los que creen que así como se está negociando con los ilegales en Cuba, lo más lógico es que acá se busque conciliar con los legales en Colombia. “¿A quién han consultado para replantear las medidas arancelarias?”, indicó. Al final de la reunión, el llamado fue a la unidad. Se convocará a una reunión a las bancadas parlamentarias del Valle, Cauca, Risaralda, Quindío, Caldas, que son los departamentos azucareros, así como a las de Santander, Boyacá, Huila, Antioquia y Nariño, que son los paneleros, para abordar el tema. Además de la carta al presidente Juan Manuel Santos, se planea hacer un debate en el Congreso de la República cuando inicie la nueva legislatura después del 20 de julio para escuchar de primera mano los temas relevantes del sector a través de invitados que expresen en el Legislativo sus puntos de vista.

Por ahora los azucareros y también los paneleros se preparan para la movilización y lograr la atención del Gobierno sobre este renglón destacado de la agricultura colombiana en momentos que se sienten amenazados por los precios bajos de este commoditie más las recomendaciones de organismos internacionales porque, lo dijo el senador Jorge Enrique Robledo, si bien hay que protestar pacífica y civilizadamente, “hay que mostrar los dientes”.

Las cifras.

2.152.000 familias obtienen su sustento de la caña de azúcar y la panela en Colombia.

5,6% ha bajado el precio del azúcar entre agosto 2010 y abril de 2015.

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