BCE planea recorte de tasas

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), anunció que se acerca un recorte a las tasas de interés y aseguró estar “listo para actuar” a medida que la debilidad económica afecta más a los países que no han sido tocados por la crisis de deuda soberana.

Al hablar luego de que el consejo de gobierno del BCE decidió mantener la tasa de interés principal en 0,75% durante el noveno mes consecutivo, respondió de forma cauta al dramático plan de relajamiento del Banco de Japón, que doblará su base monetaria en el lapso de dos años; sin embargo, reveló que hubo una discusión “extensa” en torno a la política de intereses comunitaria. Las tasas del banco, a pesar de estar en un punto bajo récord, todavía están más altas que las de Japón, Estados Unidos o el Reino Unido.

“En resumen, el consenso fue que por primera vez no miraríamos las tasas de interés”, reveló. Es un contraste con sus declaraciones anteriores, en las que describió la decisión de mantener las tasas como unánime o parte de un “consenso que prevaleció”.

“Hubo pistas bastante claras en la rueda de prensa, de que el BCE está contemplando una reducción”, dijo Ken Wattret, economista de BNP Paribas, en una nota a sus clientes, en la que añadió que el uso que Draghi le da a la frase “monitorear muy de cerca”, para referirse a los desarrollos de precios, también fue utilizada por su predecesor, Jean-Claude Trichet, y antecedía un probable recorte de las tasas de interés.

El BCE no ha querido reducir más sus tasas de interés, lo que implicaría que su tasa de depósito de cero entre a terreno negativo y enfrente una gran dificultad adoptando un programa de relajamiento cuantitativo como el que anunció Japón. No obstante, la inflación en la Eurozona ha caído por debajo del objetivo de 2%, el desempleo está en una cifra récord y el bloque de 17 países sigue en recesión. Hay una cadena de indicadores económicos negativos que reducen las esperanzas de una recuperación.

Un argumento importante en contra de cualquier recorte adicional a las tasas de interés ha sido la fragmentación dentro de la Eurozona de la tasa de interés real que pagan las empresas, en especial las pequeñas en la periferia.

Draghi dijo que el banco estaba analizando “instrumentos” que no especificó y que utilizaría para lidiar con la fragmentación financiera.