BCE revelará compra de bonos soberanos

El Banco Central Europeo (BCE) revelará planes esta semana para un ambicioso programa de compras de bonos soberanos, al tiempo que el banco aumenta sus esfuerzos por impedir la deflación y fortalecer la debilitada economía de la Eurozona.

Mario Draghi, presidente del BCE.

Durante varios meses el BCE ha dado señales de sus intenciones por seguir a la Reserva Federal de Estados Unidos y al Banco de Inglaterra, iniciando un relajamiento cuantitativo que sin embargo siga un formato que Mario Draghi, el presidente del banco, pueda venderles a los administradores públicos de Europa.

Aunque las noticias recientes de una caída en los precios anuales de la Eurozona, por primera vez en cinco años, hicieron todo menos confirmar las expectativas de un relajamiento cuantitativo, las opiniones encontradas dentro del banco central y la fiera oposición hacia la compra de bonos soberanos por parte de Alemania ha llevado a un intenso debate poco antes del voto del consejo de gobierno, que será el jueves.

Los detalles aún deben ser revelados. No obstante, se espera que un área en que el banco cederá ante los escépticos del relajamiento cuantitativo es la de romper con la tradición y forzar a los bancos centrales nacionales a asumir las pérdidas por su deuda nacional.

El BCE podría aceptar un aporte al comprar bonos del Banco Europeo de Inversiones. Los administradores públicos podrían permitir que Grecia y otros con calificaciones basura en su deuda soberana compraran bonos, al insistir que sólo lo harían si sus países siguen los programas de reforma de la Comisión Europea.

El poner el peso por las pérdidas sobre los hombros de los bancos centrales nacionales probablemente no le valga a Draghi el apoyo por parte de Jens Wiedman, el presidente del Bundesbank y miembro del consejo del BCE, que ha dicho que un relajamiento cuantitativo sin responsabilidades nacionales por las pérdidas sería una violación a la ley de la Unión Europea. Tampoco es probable que Sabine Lautenschläger, la otra miembro de Alemania en el consejo, apoye al jefe del BCE. No obstante, la enorme mayoría del consejo probablemente apoye el relajamiento cuantitativo.

Klaas Knot, jefe del banco central holandés, que está entre los escépticos con respecto a los méritos de la compra de bonos, ha señalado que estaría preparado para cambiar de opinión si los bancos centrales acuerdan comprar su propia deuda. Knot le dijo esta semana a la revista periodística alemana Der Spiegel que este compromiso “reduciría el peligro de que hubiera una distribución indeseada de los riesgos financieros”.

El plan también relajaría los temores de los contribuyentes de Alemania, con respecto a que fueran castigados por lo que veían como el mal manejo de otro estado. Estas preocupaciones se han visto exacerbadas por la expectativa de que en las elecciones del próximo mes gane el partido de izquierda de Grecia, Syriza, que ha dicho que quiere reestructurar la deuda de la nación.