Bicentenario está de un ala

El oleoducto, que será operado por Cenit, la segunda empresa más grande del país despúes de Ecopetrol, está a menos de 7 kilómetros de finalizar las obras. En agosto empezará el bombeo de petróleo.

La creciente producción petrolera tiene contra la pared a la infraestructura de transporte, pues no da abasto para movilizar a diario más de un millón de barriles de crudo y 280.000 de productos refinados.

Por ello, el 1º de abril comenzó operaciones Cenit, la segunda compañía más grande del país después de Ecopetrol y cuya tarea en los próximos dos años es incrementar la capacidad de los oleoductos en un 30% para, de esta forma, eliminar el cuello de botella que vive el sector.

Por eso hará inversiones por US$3,5 billones durante los próximos tres años, lo cual le permitirá ampliar su capacidad para movilizar 1,3 millones de barriles diarios y 340.000 barriles de productos refinados.

Así lo señaló Carlos Marulanda, presidente de Cenit, economista de la Universidad de los Andes y quien desde hace 14 meses viene trabajando en la estructuración de proyectos que le permitan al país tener la infraestructura ideal para atender las necesidades del sector, reduciendo el tránsito de tractomulas en las carreteras.

Para ello trabajan a marchas forzadas en la terminación de la primera fase del oleoducto Bicentenario, que comunicará a Ariguaney (Casanare) con Banadía (Arauca), donde se conectará con el Caño Limón-Coveñas.

“Hoy estamos a menos de 7 kilómetros de terminar la parte de soldadura del tubo. En julio o agosto debe estar en operaciones”, explicó Marulanda, e informó que este tubo carga entre 800 y un millón de barriles en su llenado, que debe hacerse gradualmente, lo que significa que en agosto arrancará el bombeo.

Se trata de una obra de 230 kilómetros de extensión, que en su segunda fase espera tener una red paralela al oleoducto Caño Limón-Coveñas y, para ello, la compañía busca obtener las licencias ambientales para las fases dos y tres y disminuir el ciclo de construcción en casi tres años.

“A este proyecto se suma la ampliación del oleoducto de Ocensa, en el que estamos terminando los estudios de ingeniería, lo que permitirá sumar una capacidad de 135.000 barriles, que se haría en tres fases. Este proyecto ya tiene licencia ambiental, lo que permitiría arrancar las obras más rápido. Es una alternativa a mediano plazo”, manifestó Marulanda.

También están en proceso los estudios previos para la construcción del oleoducto del Pacífico, y de acuerdo con los resultados podrían solicitar la licencia ambiental. “Este es un proyecto a largo plazo que dependerá de los requerimientos de los posibles descubrimientos en los Llanos, que esperamos sean pronto, para lo cual hay que empezar a trabajarlos desde hoy”, agregó.

Cenit también cuenta con dos alternativas: una que saldría de los Llanos de San Martín y cruzaría las cordilleras para llegar cerca de Buenaventura, y otra que atravesaría el piedemonte llanero, pasaría por Orito (Putumayo) y finalizaría en Tumaco (Nariño). Sobresale la iniciativa del oleoducto Transandino, que conecta a Orito con Tumaco, el cual pasará a finales del año de bombear 55.000 barriles diarios a 85.000.

Actualmente hay cerca de 100 proyectos, gran parte de estos en ejecución. Entre los más grandes en curso se encuentran: San Fernando-Monterrey, la ampliación de los sistemas de evacuación del Magdalena Medio y el oleoducto Transandino.

Marulanda explicó que adicionalmente a los trabajos de ampliación tienen una estrategia de anticipación: “Si usted va a construir un oleoducto y piensa que lo necesita, ya es demasiado tarde. La idea es tener los análisis, la ingeniería y las licencias ambientales para, cuando la producción del país siga creciendo, tener un espacio más corto entre la toma de decisión y la puesta en marcha del oleoducto”.

Cenit opera 10.000 kilómetros de oleoductos, infraestructura que recibió de Ecopetrol y que está valorada en $13 billones, más la participación de la estatal petrolera en otros cinco oleoductos, que suman $3 billones adicionales. Esto la convierte en una de las empresas más grandes del país con tan sólo 75 empleados que trabajan en la búsqueda de nuevos negocios y en la estructuración de proyectos adicionales.

Actualmente mantiene un contrato con Ecopetrol para la operación y el mantenimiento de la infraestructura de transporte petrolero en el país. La compañía será presentada hoy en sociedad en Bogotá, con una meta fijada en su plan de negocios: consolidar ingresos por $2,5 billones.

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