Blindaje a empleo contra crisis mundial

Ejecutivo, gremios y centrales obreras crean comité de seguimiento a economía global. El objetivo, proteger ingreso de los más pobres.

Aunque el Gobierno, los empresarios y los gremios son optimistas con las últimas cifras nacionales sobre el crecimiento económico (5,2% en el segundo trimestre), no dejan de temer los efectos que en el país podría causar el desequilibrio económico mundial, que no ha dejado de rondar a América Latina y tampoco a Colombia.


Ese optimismo se refuerza, según el Gobierno y los empresarios, con los buenos indicadores del sector financiero, la generación de empleo (700 mil nuevos puestos de trabajo durante el último año) y el comercio exterior en aumento, entre otros, lo que permite tener una economía sólida para afrontar la crisis mundial.


Según expertos, si el Gobierno no toma las medidas suficientes en este momento, podría contraerse la demanda de crédito, perjudicarse el comercio exterior, el empleo y también la producción industrial.


Para prevenir el coletazo de la crisis, el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, anunció ayer la creación de un comité permanente que monitoreará los efectos que pueda traer la situación mundial a la economía nacional.


La determinación se tomó después de una reunión que se prolongó durante más de tres horas, en las cuales el primer mandatario analizó el tema con los voceros de los gremios, los sindicatos, los empresarios y varios ministros del gabinete.


Según Santos, se acordó durante el encuentro hacer una nueva junta en dos meses para evaluar cuáles son las amenazas que tiene Colombia. “Si vemos luz roja, convoquemos esta mesa a la mayor brevedad posible”, indicó el mandatario, quien reiteró que la economía colombiana está atravesando un buen momento, hecho que se suma a que el país está en capacidad de ‘capotear la crisis’.


A su vez, el presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), William Millán, indicó que se llegó a un acuerdo con el Gobierno para evitar que se desacelere la generación de empleo en Colombia. “El Gobierno y los empleadores se han comprometido a no permitir ese tipo de situaciones”, dijo.


Sin embargo, Santos confió en que Colombia está más fuerte actualmente que en la recesión de 2008, debido a que existe una mayor cantidad de reservas internacionales —US$32.363,2 millones, según un reporte del Banco de la República—, menor déficit fiscal, menos inflación y un seguro en el Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$6.000 millones. Pese a esto, dijo que “ningún país va a salir inmune” de la crisis internacional.


“La inversión tanto extranjera como nacional ha estado por encima del promedio y sigue un ritmo en ascenso y positivo. Lo que hicimos fue ver qué pasaría y qué tendríamos que hacer si la situación internacional empeora. Esperamos que las economías industrializadas tengan el buen sentido de tomar las medidas necesarias para que la economía no entre nuevamente en una recesión”, aseguró el presidente.


Previo a la reunión en la Casa de Nariño entre el presidente Santos, los gremios, los sindicatos, los empresarios y varios ministros del gabinete, el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, aseguró que el país debe “mantener el flujo del crédito, que las empresas mantengan su nómina y que las familias puedan sostener su nivel de gasto”. Indicó que el país está esperando de parte de los líderes mundiales “una solución viable para campear la crisis”.


En opinión del presidente del Grupo Aval, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, la banca colombiana está sólida para afrontar la crisis mundial, debido a que los estados de las finanzas son bastante sólidos, así como la calidad de la cartera. No obstante, descartó que la economía del país se encuentre blindada.


Asimismo, el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero Nieto, opinó que el país está fuerte ante la crisis, debido a que la banca está fortalecida al igual que el comercio exterior. Pero no descartó que se generen afectaciones en algunos sectores de la economía.


En contraste, el director del Observatorio Económico de la Escuela de Ingenieros Julio Garavito, Eduardo Sarmiento Palacio, señaló que el problema es que los países desarrollados no han entendido la crisis, por lo cual no han podido ponerle final. “En Colombia no hay claridad sobre la crisis mundial, al punto que el país la reconoció hasta hace menos de un mes. Estamos temiendo manifestaciones que no se reconocen”.


Según Sarmiento, la actitud generalizada de los líderes mundiales ha sido disfrazar la crisis y advirtió que si el Gobierno colombiano no toma las medidas necesarias para evitar los estragos mundiales, se podría devaluar el tipo de cambio, contraerse la demanda de crédito, de la misma manera que la actividad industrial y la dinámica del comercio exterior.