Borrador de Conpes de reactivación económica advierte altos costos laborales

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El documento propone que se reduzcan los costos de contratación de mano de obra formal. La política se hizo pública para comentarios recientemente, por lo que no está en firme.

Un borrador de Conpes, divulgado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) para comentarios, que define la que sería la política para la reactivación económica y el crecimiento económico sostenible, plantea hacer ajustes que permitan reducir los costos de contratación de mano de obra formal.

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El documento de 252 páginas asegura que la crisis generada por la pandemia hizo aún más evidente los altos costos, en especial los tributarios, de nómina y de apertura y cierre, que enfrentan los empresarios y los obstáculos que estos representan para el crecimiento de la productividad. Este escenario explicaría la disminución en la probabilidad de crear y mantener empleos formales.

Según el DNP, los costos de la nómina de los empresarios representan entre el 9 % y el 22 % de su utilidad bruta anual. Además, los costos laborales no salariales en Colombia son mayores que en los demás países de la región y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Al respecto, un estudio del Centro de Estudios Económicos Anif reveló que un incremento del 1 % en los costos no salariales estaría reduciendo en un 0,4 % los niveles de formalidad.

Incluso el Conpes reconoce que hay un costo adicional sobre la utilidad bruta anual del 34,3 %, 35,3 % y el 46 % para las micro, pequeñas y medianas empresas, respectivamente, que se formalizan, “estos costos no solo representan una carga elevada sobre sus ingresos brutos, sino que, además, les restan competencia frente a sus pares informales limitando su crecimiento, productividad y generación de empleos de calidad”.

El borrador de política pública también advierte un alto costo en el despido de los trabajadores de hasta un 8 % sobre el valor del salario del empleo. También refiere que hay altos costos tributarios y trabas administrativas: “solo para los impuestos nacionales, un empresario debe realizar en promedio 15 pagos al año y todo el proceso de preparación, declaración y pago le toma cerca de 239 horas”.

En el Conpes se hace un recuento de las características del mercado laboral colombiano y sus altas tasas de desempleo e informalidad, así como las complicaciones de esta realidad en el marco del COVID-19

Vale la pena recordar que para el mes de agosto de 2020, la tasa de desempleo del total nacional fue 16,8 %, lo que significó un aumento de 6 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior (10,8 %). El DNP recordó además que mayores reducciones en el empleo se han presentado en la población con educación básica primaria y secundaria (-22,5 %) y educación media (-19,8 %).

La entidad citó además un estudio de ManpowerGroup que advierte que para 2018, 42 % de los empresarios en Colombia presentaron dificultades en la contratación de personal, principalmente por la falta de experiencia laboral, de competencias y de habilidades específicas.

“Esta crisis puede aumentar las brechas ya existentes en el país en temas de sostenibilidad, es decir, la baja oferta de servicios o productos sostenibles, pocos perfiles técnicos y académicos orientados a la sostenibilidad, y por ende, bajas capacidades en el sector productivo, rezago en las inversiones verdes, las políticas laborales, los empleos emergentes y la oferta académica, lo que trae grandes retos y oportunidades para la formación y el empleo del capital humano”, resalta el Conpes.

De hecho, el documento describe un escenario que golpearía aún más el mercado laboral, donde este año la economía caería 7,8 %, las empresas enfrentarán una disminución de la demanda (hasta ahora de 69,1 %), especialmente en los sectores de industria y comercio, y se prevé una lenta recuperación en los ingresos.

Según el DNP, la Política para la Reactivación y el Crecimiento Sostenible e Incluyente (PRCSI) “incluye acciones para generar soluciones que sean integrales, complementarias entre sí y con efectos duraderos en el tiempo” en los siguientes frentes: hogares, con acciones encaminadas a reducir el incremento y la vulnerabilidad económica de los hogares y mitigar la desacumulación de capital humano que ha acentuado la pandemia; sector productivo, con acciones para reforzar su capacidad para transitar hacia una producción más sostenible y sofisticada; Gobierno, con acciones para reforzar las capacidades institucionales necesarias para soportar el óptimo desarrollo del 4 proceso de reactivación; y, finalmente, el desarrollo digital, con acciones para acelerar, complementar y fortalecer los habilitadores digitales.

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