Brasil enfrentará crisis sin manipular tasa de cambio, dice presidenta

El real cerró las cotizaciones del viernes con una depreciación de 2,17% a 1,889 unidades por dólar, presionado principalmente por la crisis económica en Europa.

Brasil no manipulará su tasa de cambio para enfrentar la crisis internacional, pero tampoco permitirá que medidas proteccionistas o artificiales le resten competitividad, afirmó la presidenta Dilma Rousseff este viernes.

"Queremos competir y garantizar que nuestra competitividad real no será manchada por mecanismos informales de reducción de nuestra competitividad, ya sean cambiarios, financieros o de cualquier tipo", dijo Rousseff en un acto en Sao Paulo.

La moneda brasileña cerró las cotizaciones del viernes con una depreciación de 2,17% a 1,889 unidades por dólar, presionado principalmente por la crisis económica en Europa.

El gobierno "está bien atento, adoptando las medidas necesarias" para proteger la economía "de una competencia bastante desleal", sostuvo Rousseff.

Brasil, que redujo su previsión de crecimiento para este año de 4% a 3,5% en un contexto de crisis internacional, y que en agosto tuvo una inflación interanual de 7,23%, resolvió en pasados días aumentar el arancel a los autos importados en un intento por frenar el progresivo ingreso de vehículos chinos.

La principal economía latinoamericana también ha denunciado las políticas de países como China y Estados Unidos para depreciar sus monedas, precipitando una valorización del real.

A raíz de ello, las exportaciones brasileñas pierden competitividad mientras las economías con monedas depreciadas amplían mercados.

Una "reducción del ritmo de actividad internacional, aumento del desempleo y una inestabilidad monetaria y financiera generalmente son acompañados por un incremento del proteccionismo internacional", agregó Rousseff.