En Brasil, ola de privatizaciones

En los tiempos de apogeo allá por 2007, el mercado bursátil brasileño promediaba una oferta pública inicial por semana. Ahora, en tanto las acciones y el real se desploman en una economía estancada, las empresas están yendo cada vez más en la dirección opuesta.

El valor de empresa de Souza Cruz SA, productora de tabaco, se hundió hasta un mínimo en cuatro años. /Bloomberg

Corporaciones extranjeras que van desde British American Tobacco Plc hasta América Móvil SAB han anunciado un mínimo de US$7.400 millones en recompras de participaciones en empresas brasileñas en el último año. Es más que en cualquier otro período de 12 meses del que se tiene registro, muestran datos recopilados por Bloomberg.

En el centro de esta tendencia a suspender cotizaciones está la búsqueda de gangas: una amplia ola de venta de activos en el mercado borró US$197.000 millones del mercado bursátil brasileño en los últimos seis meses, abaratando inclusive acciones con perspectivas de ganancias promisorias. En tanto los pronósticos de una contracción económica este año están asustando a los operadores bursátiles, los ejecutivos corporativos con una perspectiva a más largo plazo ven una posibilidad de reabsorber empresas brasileñas a precios atractivos.

“Para los inversores estratégicos —dueños de empresas con una idea muy clara del valor de sus unidades—, Brasil resulta barato”, dijo Marcio Guedes, banquero de inversión en Pangea Partners con sede en São Paulo.

La moneda de Brasil cayó hasta un mínimo en 10 años contra el dólar en marzo y el Ibovespa se desplomó 13 por ciento desde el máximo en septiembre del año pasado.

Incentivos evidentes

El valor de empresa de Souza Cruz SA se hundió hasta un mínimo en cuatro años en relación con las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización antes de que la sociedad matriz del fabricante de cigarrillos BAT anunciara su plan para una suspensión de cotización por US$3.500 millones en marzo.

La siguiente empresa lista para una privatización podría ser el operador de autopistas Arteris SA. La compañía —que es controlada por un consorcio de Abertis Infraestructuras SA de España y una unidad de Brookfield Asset Management Inc. con sede en Toronto— no estaba tan barata desde 2009. Los accionistas con el control mayoritario en Abertis y Brookfield necesitarán sólo unos US$200 millones para una suspensión de bolsa de Arteris, suponiendo una prima de 20 por ciento, según un informe con fecha 4 de marzo del Banco Bradesco, realizado por analistas como Victor Mizusaki.

La recompra por parte de América Móvil de sus acciones negociadas en Brasil fue parte de una medida más amplia para combinar sus negocios inalámbrico y de líneas terrestres en el país.

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