Brexit es solo el fin del principio para el riesgo político

Los inversionistas consideran a la votación de este jueves como un periodo de incertidumbre en los mercados que duraría por lo menos 12 meses.

Economistas de Deutsche Bank ven una posibilidad de 30% de que una coalición de izquierda asuma el poder. /Bloomberg.

Si la campaña por el referéndum del Reino Unido pareció interminable, los inversores deberían acostumbrarse a ello. La votación es solo el fin del principio de un largo período de incertidumbre política que podría pesar en los mercados y actividades comerciales durante los próximos doce meses.

Para empezar, el Reino Unido permanecerá en la mente de los inversores. El Partido Conservador de David Cameron, en la actualidad en el gobierno, se encuentra profundamente dividido sobre Europa, y su liderazgo será el sujeto de constantes especulaciones sin importar el resultado del referéndum. El potencial de un arrastre político continuo podría seguir proyectando una sombra sobre el mercado accionario del Reino Unido, que ha visto una caída del 62% en el valor de las ofertas públicas iniciales en 2016.

Los inversores no necesitan esperar a la votación presidencial de los Estados Unidos en noviembre para comenzar a inquietarse otra vez ante los datos de las encuestas. España llevará a cabo una segunda vuelta de sus elecciones nacionales el domingo, después de una votación inconclusa en diciembre. Esta vuelta podría ver una vez más un fracaso de cualquier partido para obtener una mayoría, llevando a una puja para formar gobierno que podría ser inestable, o incluso conducir a una tercera votación.

La cuestión para los inversores es si surge una administración que siga adelante con potenciales reformas económicamente dolorosas para impulsar el crecimiento. Economistas de Deutsche Bank ven una posibilidad de 30% de que una coalición de izquierda asuma el poder, incluyendo al partido anti austeridad Podemos. Si esto sucediera, las preocupaciones sobre una modificación de las reformas existentes podrían desencadenar un aumento de los rendimientos de los bonos españoles.

Incluso si no hay ningún drama en España, hay posibilidades de que lo haya en el referéndum italiano sobre la reforma constitucional. El primer ministro Matteo Renzi la ha llamado “la madre de todas las batallas” de su mandato. La medida está destinada a dar al Gobierno un gobierno más estable, y ha dicho que renunciará si la medida no es aprobada.

Pero Renzi también es el portaestandarte de la reforma postcrisis italiana, y su Partido Democrático ya se encuentra bajo presión luego de ser derrotado por el Movimiento Cinco Estrellas anti establishment en las elecciones locales. Si Renzi renuncia, no es claro qué tipo de gobierno asumiría. Si el impulso por la reforma se alentara posteriormente, los inversores podrían aumentar la presión sobre el país para que vuelva al ruedo –mediante un aumento de los rendimientos de la deuda italiana.

Incluso luego de que se decida sobre la presidencia estadounidense, no pasará mucho tiempo antes de que los inversores comiencen a observar con detenimiento la votación presidencial de Francia en la primavera boreal de 2017 y las elecciones federales en Alemania el verano siguiente. En medio de todo esto, los inversores podrían también estar enfrentando otro posible aumento de tasas de interés en los Estados Unidos, conscientes de la volatilidad de mercado que hubo durante el último aumento en diciembre.

Inversores profesionales llaman a esto un “riesgo de evento”. Todo el resto podría verlo como la nueva normalidad.