Británicos preocupados de que salida del Reino Unido de la Unión Europea sea agresiva

Los empresarios expresaron su inquietud de que el Brexit sea pactado sin prever nuevos acuerdos comerciales.

/AFP.

Varias organizaciones patronales británicas llamaron este sábado al gobierno de Theresa May a evitar que en el proceso de salida del Reino Unido de la UE queden expuestas a los peores escenarios, destacando además que la incertidumbre actual afecta la inversión.

"Lo que nos gustaría es que las peores opciones sean descartadas", dijo Carolyn Fairbairn, directora de la asociación de empresarios (CBI), la mayor agrupación del país, a la cadena BBC. 

"Volver a encontrarse funcionando según las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en sólo 29 meses, que es el calendario previsto, significaría que hasta un 90% de los bienes podrían tener impuestos", explicó.

Estas declaraciones se producen después de una semana particularmente agitada, en la que la libra se hundió a mínimos frente al dólar y frente al euro y los mercados se mostraron agitados frente a la perspectiva de que haya un Brexit "duro".

"Ya no habría pasaporte para nuestra industria y nuestros servicios", advirtió Fairbairn.

La asociación también expresó sus preocupaciones en una carta abierta firmada por los dirigentes de otras organizaciones como la EEF, la patronal de los industriales británicos, la Cámara Internacional de Comercio (ICC) y la TechUK, que aglutina al sector de la tecnología.

Los empresarios expresaron en la misiva su preocupación de que la salida del Reino Unido de la UE sea pactada sin prever nuevos acuerdos comerciales, tras lo cual cualquier diferendo queda sometido a los procesos en la OMC.

En la carta, también hacen un llamado a que se mantenga el libre acceso al mercado único europeo, en particular para los servicios financieros y para que se fragüe un acuerdo transitorio con la UE para darle garantías a las empresas.

May anunció que tiene previsto invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que da inicio al proceso de divorcio, a finales de marzo.

Sin detallar la estrategia que piensa adoptar, la primera ministra sí especificó que quiere dar prioridad al control de la inmigración, un tema central en el referéndum del 23 de junio.