¿Burger King no quiere pagar más impuestos en EE.UU?

Esa parece ser la estrategia de la cadena de hamburguesas si culmina la compra de una empresa en Canadá.

La estrategia parece estar clara: si la multinacional de las hamburguesas se hace a la compañía Tim Hortons, lo más fijo es que traslade su oficina fiscal para Canadá y, de paso, también sus obligaciones en materia de impuestos. Y entonces, ¿qué pasaría con lo que debe pagar en Estados Unidos? Pues esos ingresos desaparecerían del fisco de ese país tan sólo porque la compañía estaría llenando los formularios de traslado.

Y aunque los supuestos planes de Burguer King no se han materializado, los rumores crecen como la espuma de las bebidas que acompañan sus comidas. El Gobierno de Barack Obama fue claro, sin detallar que se refería al caso de la empresa de hamburguesas, en que no considera que esas acciones sean una “política justa con la clase media”. Y, en voz alta, Josh Earnest, fuente de la Casa Blanca en una rueda de prensa diaria, recordó que “el presidente, hablando de manera general, no cree que el que una compañía simplemente cambie su sede fiscal, rellenando unos pocos formularios para evitar pagar su parte correspondiente de impuestos, sea una política buena”.

La advertencia de Obama tiene que ver con que la jugada de Burguer King le estaría enviando un mensaje a otras empresas que, en cualquier momento, consideren mudar sus sedes fiscales a otros mercados para evadir sus compromisos con ese país. Incluso, es un mensaje para los ciudadanos estadounidenses, pues no es justo “para las millones de familias de clase media en este país que no tienen esa opción”.

Pero la realidad es que la cadena de alimentos está tratando de comprar la canadiense Tim Hortons.Si eso pasa, Burger King por ley, podría reubicar su sede fiscal en Canadá y obtener así un mejor trato fiscal, explicó la agencia Efe. Actualmente en Estados Unidos, Burger King está sujeta a una tasa fiscal del 35 % mientras que en Canadá esa cifra se reduce al 15%.

Por ahora, lo único que podría frenar esa estrategia es una reforma fiscal que tendría que ser avalada por el Congreso. Pero eso necesitaría, por lo menos, de una legislatura que en la actual coyuntura, no tendría mucho futuro, pues ya todos los congresistas están pensando en el tema electoral.

Ya otras compañías como Apple o Hewlett-Packard han instalado parte de sus operaciones en países fiscalmente más favorables como Irlanda. Por eso, de de confirmarse el acuerdo, las dos empresas crearían la tercera compañía de comida rápida del mundo, con ventas de 22.000 millones de dólares y 18.000 establecimientos en 100 países. Y claro, dejaría de pagarle un 35% de impuestos a Estados Unidos por el 15% que les exige Canadá.

Temas relacionados