Cafeteros apuntan a productividad y posconflicto

De acuerdo con el gerente del gremio, la paz permitirá poner a producir zonas como Caquetá y Putumayo.

Roberto Vélez, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros. / Andrés Torres

Durante la última jornada de la edición 83 del Congreso Nacional de Cafeteros, el gerente del gremio, Roberto Vélez, resaltó que entre las conclusiones que quedan del encuentro están el interés por contribuir al posconflicto, la necesidad de aumentar la productividad de los caficultores y plantear el futuro del sector, ahora que éste atraviesa por condiciones favorables, como el precio.

De acuerdo con Vélez, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), como representante del sector rural y campesino, está “lista y dispuesta” para ejecutar los recursos que se destinen al “proceso de sanación”. Asimismo, expresó que con el fin del conflicto sería posible empezar a impulsar el cultivo del café en zonas como el Putumayo y Caquetá, y seguir consolidando “nuevos ejes cafeteros”.

En cuanto a productividad, aseguró que, si bien en los últimos seis años ha habido una mejoría, al pasar de 10 a 18 sacos de producción por hectárea, aún hay margen para crecer y alcanzar niveles comparables a nivel internacional, como 22 o 24 sacos por hectárea. Resaltó que, para ayudar con ese objetivo, la FNC lanzó la variedad Cenicafé 1, desarrollada por el Centro Nacional de Investigaciones de Café, y que, al ser de menor tamaño que variedades tradicionales, permite sembrar más árboles por hectárea, entre 7.000 y 10.000.

Con miras al futuro, el encuentro gremial ha estado enfocado en la sostenibilidad ambiental y la rentabilidad. Sobre esto último, Vélez hizo un llamado para que en la reforma tributaria se tengan en cuenta los costos asociados a los ingresos en los que incurren los cafeteros, como la mano de obra. La propuesta es establecer un costo presuntivo que permita calcular la real utilidad del productor y, sobre ésta, pagar los impuestos.