Carboneros, en jaque por precio

El sector emplea a cerca de un millón de personas (700 mil en forma directa), muchas de las cuales están en riesgo de quedar desvinculadas debido a que en los últimos 11 meses la tonelada de carbón bajó de US$110 a US$60.

Un panorama oscuro tienen los carboneros del interior del país con la caída del precio del mineral. / Archivo El Espectador
Un panorama oscuro tienen los carboneros del interior del país con la caída del precio del mineral. / Archivo El Espectador

El carbón, uno de los minerales que más posee Colombia y que más divisas le genera al país, junto con el petróleo, tiene en jaque a los empresarios nacionales y transnacionales, que se han visto obligados a detener sus proyectos de expansión y de paso a despedir personal como consecuencia de la caída del precio internacional del mineral.

La razón de esta alarma generalizada entre empresarios y trabajadores se desprende de la crisis financiera global, de la transformación de Estados Unidos de país importador a exportador y de la desaceleración del consumo del mineral en China.

En Colombia la situación es tan crítica que se está consumiendo carbón metalúrgico, usado generalmente para fabricar acero, en la generación de energía por su alto poder calorífico y hoy por su bajo precio, mientras que el térmico, que es con el que se produce energía y que es más económico, no se está produciendo debido al bajo precio de la tonelada, que en enero estaba a US$110 y hoy está por debajo de US$60.

Esto ha obligado a los empresarios de carbón del altiplano cundiboyacense y de los Santanderes a reducir o en casos extremos a suspender la producción, lo que se ve reflejado en el despido de personal, a la espera de que repunten los precios del mineral para retomar el proceso como ha solido pasar.

Según Eduardo Alfonso Chaparro, director de Asomineros de la Andi, esta situación ha generado la acumulación del mineral en los puertos de Cartagena y Santa Marta, a la espera de que repunte el precio para poder terminar el año y poder cumplir con la metas fijadas.

Este año el país producirá unos 85 millones de toneladas del mineral, una cifra muy similar a las del año pasado, pero con un ingreso menor debido al desplome de los precios.

Por ello compañías como Drummond y Cerrejón, las mayores productoras del mineral, ajustaron sus procesos industriales de producción para enfrentar el bajo precio del carbón. Pero sin duda los más afectados son los pequeños mineros asociados en cooperativas y los pequeños empresarios artesanales.

Expertos consideran que el crecimiento del mercado carbonífero no debe ser aislado, ya que debe jalonar a otros sectores asociados con la minería. De lo contrario la inversión y el dinamismo de la economía se van a contraer, para evitar que cuando se den altibajos en el precio, sus trabajadores queden cesantes. El mercado del carbón genera cerca de un millón de empleos, de los cuales unos 700 mil son directos y el resto indirectos.

Asomineros tenía razón cuando señaló que no se podía legislar en materia de impuestos teniendo como referencia la imagen del momento, sino que era necesario hacerlo sobre toda la película. Porque eso es lo que está ocurriendo con el precio del mineral, que descuadró los números que las compañías y los pequeños mineros manejaron para ajustar su presupuesto en 2012, recalcó Chaparro.

“Si no se vende hay que parar la producción y si no hay producción hay que despedir a los trabajadores, porque no hay con qué pagarles”, señaló.

El dirigente insiste en que no existe una locomotora, ya que esta hasta ahora se está construyendo. Algo similar a lo que sostiene la directora de Minería a Gran Escala, Claudia Jiménez, quien desde otro ángulo (empresas muy grandes) señala que apenas se están montando los rieles.

Chaparro sostiene que este mercado es tan volátil que, de no hacerse las cosas bien, muchas compañías podrían desaparecer, ya que los proyectos de minería se deben estructurar a largo plazo y el cambio en los precios puede generar un desequilibrio financiero que daría al traste con la proyecciones del negocio.

Por su parte César Díaz, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de Minería (CCM), explicó que el sector espera que el precio se recupere, pues de lo contrario la producción y la exportación de los próximos años se podrían afectar considerablemente.

“Para emprender desarrollos de ensanchamiento las empresas atan estas iniciativas a los precios del mineral y esto es lo que ocurre con empresas como Drummond y Cerrejón, que apostaron a ampliar su producción, pero con otros números”, explicó.

A este escenario se suma la demora en la expedición de licencias ambientales, no sólo para la explotación de carbón, sino de otros minerales y los problemas con las comunidades que se oponen a la exploración de las áreas con algún grado de potencialidad minera.

Por esta razón el alcance de los proyectos que tienen para desarrollar en sus campos de exploración y explotación está siendo ajustado.

Pero otro factor que influye negativamente en el desarrollo minero es la falta de infraestructura adecuada que sirva de articulador y que permita transportar el mineral a precios más bajos que el del camión. “Hablamos de un sistema ferroviario, que tuvimos y que dejamos perder y que ahora nos demoramos en recuperar”, señaló el dirigente.

Una iniciativa del sector carbonífero del interior, que tomó fuerza, pero que luego se disipó es el Tren del Carare, un ferrocarril que permitirá sacar a menor costo la producción del interior del país hacia los puertos.

A esto se suman otros proyectos portuarios que están en manos de los ministros de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, y de Transporte, Cecilia Álvarez-Correa.

Pero también deben estar acompañados de vías para acceder al mineral en aquellos lugares donde el tren no pueda llegar, recalcó Díaz quien agregó que con la figura de las Asociaciones Público Privadas (APP) se abre la posibilidad y con la decisión de los empresarios de unirse al proyecto, éste va a salir adelante.

La conclusión de los distintos sectores es que esta situación corresponde a ciclos normales de la industria. Sin embargo, advierten que se tienen que tomar medidas para evitar que el carbón pase de héroe a villano por la transformación del precio.

Temas relacionados