CEO de Uber, imputado en Corea del Sur

Travis Kalanick podría pagar hasta dos años de prisión. La decisión se suma a los golpes que ha recibido la empresa de tecnología recientemente en India y España.

Travis Kalanick, director ejecutivo de Uber. / Bloomberg

Uber ha sufrido otro golpe durante su agresivo impulso de expansión en Asia, luego de que su director ejecutivo fuese imputado en Corea del Sur.

Los fiscales de Corea del Sur imputaron formalmente el miércoles a Travis Kalanick y al socio de arriendo de automóviles de Uber, MK Korea, por violar la ley de transporte local, que prohíbe que los automóviles arrendados operen como taxis. El castigo por romper la ley es de hasta dos años en prisión o una multa de hasta US$18.000, según la Oficina de Fiscales del Distrito Central de Seúl.

Song Kyu-jong, el fiscal a cargo del caso, dijo que Kalanick y su socio local tendrían que enfrentar un juicio en Corea, pero no quiso hacer comentarios con respecto a si esperaba que Kalanick se presentara para el interrogatorio.

Uber protestó contra la decisión del fiscal de Corea diciendo que su servicio era legal. “Creemos firmemente que nuestro servicio no sólo es legal en Corea, sino que es bienvenido y apoyado por los consumidores”.

La aplicación de taxis ha gozado de un agudo aumento en sus usuarios desde que fue lanzado en Corea del Sur durante el verano de 2013, pero ha enfrentado retos con los supervisores de Seúl, como en muchas otras ciudades del mundo.

El gobierno de Seúl dijo en julio que pediría a las autoridades nacionales que prohibieran los servicios “ilegales” de Uber y que desarrollaran una aplicación similar para dirigir a los clientes hacia los taxis con licencia. Sin embargo, Uber todavía opera en el país.

La legislación para multar a los conductores no registrados de Uber en Seúl fue aprobada la semana pasada y se ofrecen recompensas financieras para aquellos que los reporten. Uber ha protestado contra la maniobra, que dice ser “depredadora” y contraria al tratado de libre comercio entre Corea y Estados Unidos.

Desde que fue lanzado en San Francisco hace cuatro años, Uber se ha expandido a más de 250 ciudades en 50 países, al tiempo que a los usuarios les atrae la conveniencia del servicio de taxis, aunque los conductores con licencia han protestado contra la percibida amenaza a su fuente de sustento. Se convirtió en la empresa joven de tecnología más grande de Estados Unidos, luego de reunir capital en una valoración de US$40.000 millones.

La maniobra de Seúl contra la propaganda de Uber se suma a los problemas que enfrenta la compañía, que está bajo una presión mayor para mejorar su proceso de selección. El servicio fue prohibido en partes de India este mes, luego de que un conductor en Nueva Delhi supuestamente violara a una pasajera. El mes pasado, Singapur se convirtió en una de las primeras ciudades de Asia en regular las aplicaciones de taxis.

La semana pasada los medios de China reportaron que habían allanado un lugar en Chongqing utilizado para entrenar conductores de Uber, bajo la sospecha de que estaban presentándose para ofrecer servicios de transporte sin los permisos necesarios.