China, cómoda con crecimiento más lento

Durante más de una década, el imperativo principal para los funcionarios chinos ha sido un crecimiento anual de al menos 8%.

El prospecto de un crecimiento que cayera por debajo de este límite los llenaba de temor porque se creía que era un nivel por debajo del cual se generaría un desempleo masivo y un descontento social incontrolable. Eventualmente podría implicar la caída del Partido Comunista.

Pero este año, China por primera vez apuntará por debajo de ese objetivo y registrará su crecimiento más lento desde 1999, cuando la economía creció a un ritmo anual de 7,6%.

Si el PIB llega a estar por debajo de 7,6%, sería el ritmo más lento desde 1990. Esta posibilidad es real, pues el crecimiento del PIB durante los primeros tres trimestres de este año fue de tan sólo 7,7%, en comparación con el 9,3% de 2011.

Sin embargo, algo definitivamente ha cambiado en Beijing, donde lejos de obsesionarse y hacer lo posible por acelerar el ritmo, los líderes parecen bastante cómodos con su nuevo mundo sub-8%.

Esto por varias razones. Primero, China no ha tenido despidos masivos, incluso mientras la economía se ha desacelerado por siete meses consecutivos. Según las cifras oficiales publicadas el jueves, el crecimiento cayó al 7,4% anual en el tercer trimestre.

Las mismas cifras dicen también que se crearon 10 millones de empleos en los primeros nueve meses del año y que el número de migrantes rurales que trabajan en las ciudades aumentó 3% con respecto al mismo período en 2011, para llegar a 169 millones.

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