¿China provocará la siguiente gran crisis mundial?

El país asiático podría ser la sede de tres burbujas: Una crediticia, una inmobiliaria y una de inversión.

Casi ocho años después de estallar la crisis económica en Estados Unidos, ya se perfilan los nuevos candidatos que podrían generar la próxima recesión mundial. Aunque en los últimos meses Grecia ha acaparado la atención por todo el drama que hay en torno a su deuda y su tercer rescate económico, China, aunque menos escandaloso, está comenzando a surgir como el nuevo elegido para el desastre.

Si China resulta siendo el próximo catalizador de una recesión mundial, las consecuencias podrían ser iguales o mayores que la crisis Subprime en 2008. Es la segunda economía del mundo por tamaño, con un PIB que supera los diez billones de dólares tan sólo está por detrás de EEUU (con 17 billones). Además en esta oportunidad serían tres las burbujas las que podrían estallar.

Credit Suisse en uno de sus últimos informes que recoge el diario británico Financial Times explica que "China vive una triple burbuja, la tercera burbuja de crédito más grande, la segunda burbuja inmobiliaria más importante y la burbuja de inversión más grande vista en todos los tiempos. Ahora mismo este es el mayor riesgo que encara la economía global".

El informe además sugiere que " que el momento de preocuparse por el estallido de una burbuja de este tipo llega cuando el exceso de inversión conduce a la deflación (China está cerca de alcanzar una deflación récord), cuando el precio de la vivienda cae (en China se está hundiendo el precio de la vivienda), el crecimiento de los depósitos se ralentiza (como está pasando en China), el mercado laboral da síntomas de haber alcanzado su máxima ocupación y se comienzan a ver ciertas fugas de capital. Por si esto fuera poco, además el crecimiento nominal del PIB cayó al 5,8% en el primer trimestre".

Sin embargo todo no es malo. "Hay signos en el corto plazo que muestran algunas mejoras. El precio de la vivienda parece haberse estabilizado ligeramente (sólo temporalmente), la cuenta corriente ha mejorado, también hay signos de movimiento en el Gobierno para estabilizar los mercados. Pero si el precio de la finca raíz cae un 15% o el crecimiento de los depósitos se estanca en cero, podríamos ver como el PIB de China empezaría a retroceder" agregó Credit Suisse.

Por el momento no hay evidencia de un riesgo tangible ya que de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas de China durante el segundo trimestre de 2015 el Producto Interno Bruto (PIB) d este país creció 7%, el mismo ritmo que lo registrado en los primeros tres meses del año y por encima de las estimaciones de los economistas de 6,8 por ciento. Además la producción industrial creció en junio 6,8 por ciento, mientras que la inversión en renta fija aumentó 11,4 por ciento en el primer semestre.

Sin embargo no todo está bien en esta economía asiática. Signos de desaceleración se pueden apreciar con la caída de 1,3% en la producción de acero durante en el primer semestre de 2015 respecto de igual período de 2014. Además La inversión inmobiliaria en los primeros seis meses se desaceleró a 4,6 por ciento, mientras que los nuevos desarrollos por zona cayeron 15,8 por ciento, lo que comprende una caída de 17,3 por ciento de la propiedad residencial.

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