Chipre, lista a renegociar su rescate

Las autoridades de Chipre se apresuraron ayer para renegociar los términos de un rescate por 10.000 millones de euros al hacer maniobras para eliminar su controversial impuesto sobre las cuentas bancarias de los pequeños ahorradores y en su lugar reunir más de los grandes ahorradores y de las empresas.

Se les ordenó a los bancos de las islas que permanecieran cerrados durante dos días más para evitar una fuga de fondos bancarios, a medida que el gobierno aplazaba todavía una vez más el voto parlamentario en torno al acuerdo que hicieron con los funcionarios de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante el fin de semana.

Un alto funcionario de la Unión Europea (UE) les dijo a los acreedores internacionales que estaban presionando al gobierno de Chipre para que eximiera a todos los depositantes que tuvieran menos de 100.000 euros. En cambio, el FMI, la UE y el Banco Central Europeo (BCE) querían un impuesto de 15,6% sobre todos los depósitos que estuvieran por encima de este nivel. Muchos de ellos están en manos de los rusos.

El Kremlin había denunciado vehementemente los secuestros de grandes depósitos rusos, incluso al tiempo que Nicosia consideraba elevar a 15% el impuesto propuesto sobre depósitos más grandes. Bajo el acuerdo al que se llegó con los acreedores internacionales durante el fin de semana, se les impondría un gravamen de 6,75% a todos los depósitos que estuvieran por debajo de 100.000 euros, mientras que a las cuentas que tuvieran más que eso se les impondría uno de 9,9%.

La reacción contra el rescate amenaza con reiniciar las turbulencias en el mercado, que se habían calmado durante los últimos siete meses de una crisis de la Eurozona que ya cumple tres años. Es la primera vez en la historia de los cinco rescates liderados por la UE en la que se les ha exigido una contribución a los depositantes de cuentas bancarias. Esto ha aumentado los temores de que pueda repetirse en otros lugares.