Coca-Cola: en cápsula y para preparar en su casa

La bebida más famosa del mundo quiere que sus consumidores la lleven en el bolsillo, tal cual como sucede con el café.

 Cuál es la marca de gaseosa más famosa del mundo? ¿Cuál es la botella curvilínea que lleva de traje una etiqueta roja con un corte de letras blancas más reconocida de los Estados Unidos? ¿Cuál es ganadora de innumerables premios de publicidad por sus comerciales y ‘slogans’ aclamados por todos los consumidores? ¿Y cuál es, también, esa bebida que ha logrado hacer de un grupo de osos polares, de Papá Noel y de la Navidad sus protagonistas? Sí, Coca-Cola. Esa bebida fría, oscura y ‘adictiva’, será vendida en cápsula.

O eso fue lo que dejaron entrever esta semana los ejecutivos de Coca-Cola Company cuando tomaron la decisión de comprar el 10% de una empresa llamada Green Mountain Coffee Roasters, experta en desarrollar pequeñas máquinas de café capaces de convertir una dosis personal encapsulada en, por ejemplo, un caliente y espumoso latte.

Se trata de una jugada estratégica pues Coca-Cola anunció que se harán a “16,7 millones de acciones a un precio de 74,98 dólares cada una”, reveló el periódico Financial Times. Un negocio que, una vez se anunció, hizo que en la bolsa los papeles de Green Mountain subieran un 58%. Y lo hicieron, básicamente, porque la compañía ya tiene un desarrollo tentativo de una máquina que puede hacer lo mismo que ya hace con el café, pero en este caso, con bebidas frías.

Por eso, el acuerdo firmado entre las partes incluye a las marcas Coca -Cola, Diet Coke, Sprite y Fanta, a 10 años, y estima que para el 2015 ya estén listas las máquinas a las que bastará insertarles una cápsula para recibir del dispensador un fría gaseosa con todas las propiedades carbonatadas que las caracteriza.

Muhtar Kent, presidente ejecutivo de Coca-Cola y citado por el mismo medio inglés, dijo que el acuerdo sería una “mejora” al sistema de embotellado de la empresa, pues son varias las compañías que no pertenecen a Coca-Cola Company y que tiene su negocio base precisamente en el embotellado y distribución. Un caso puntual es la mejicana Femsa. Y aunque no hay un pronunciamiento oficial de esos socios estratégicos, ya hay dudas sobre qué tan exitoso puede ser la nueva jugada de la marca estadounidense y qué impacto podría tener frente a las ventas de las bebidas listas en botella.

El negocio que podría superar los US$1.250 millones, busca recuperar los consumidores que se han ido a las ofertas de té y jugos en polvo, los hidratantes y, en países tropicales, los jugos naturales.