¿Colombia es apto para la inversión?

Los altos costos en el transporte y las cargas tributarias limitan al país a la hora de competir por los recursos de capitales extranjeros.

 
Para un país como Colombia, que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) más del 50% de las exportaciones y de la inversión extranjera directa del país dependen de la cotización del crudo, la coyuntura actual de los bajos precios del petróleo y de las demás materias primas presenta un reto importante a la hora de buscar inversionistas internacionales que le apuesten al país.

Es un fenómeno que provocó que la inversión extranjera directa (IED) cayera 10,6% en 2014, ya que según cifras del Banco de la República, los capitales que llegaron al país sólo alcanzaron US$15.032 millones en 2014, frente a los US$16.832 millones de 2013. El resultado estuvo explicado, en gran parte, por el menor atractivo del rubro de minas y canteras para atraer recursos, porque este componente tuvo una variación anual negativa de 47,3%.

Mientras que se esclarece el futuro de los precios del petróleo en el mundo, el interrogante que surge es si Colombia es todavía un destino atractivo para la inversión extranjera en el sector de minas y energía. Porque otros de los efectos que tuvo la caída de más del 50% de la cotización del crudo fue que destapó una serie de problemas estructurales de la industria local, que hasta hace un año no eran motivo de reacción inmediata debido a la gran renta petrolera que había cuando se contaba con los precios de US$100 el barril.

Amílkar Acosta, exministro de Minas y Energía, le contó a El Espectador que “lo primero que observa un inversionista extranjero es el potencial que tiene un país. En ese sentido, Colombia a pesar de no estar plenamente desarrollado en el sector petrolero y minero tiene un gran potencial por los recursos naturales con los que cuenta para estas industrias. Lo segundo tiene que ver con el marco legal y normativo, que determina qué tan atractivo es el país en cuanto a la rentabilidad para el que invierte ”.

Sin embargo, la magnitud de los retornos “varía dependiendo de varios factores, como los precios internacionales de los commodities. Asimismo, los costos de la industria son también un elemento esencial, y en este aspecto la industria petrolera ha mostrado que tiene un peor desempeño que el promedio de la región, aunque por el lado de la minería hay mucha eficiencia. Por último, los inversionistas están siempre analizando las reglas de juego, lo bueno es que el país ha tenido una larga tradición de estabilidad jurídica. Además, sobresale que la nación fue catalogada como la más competitiva de América Latina, incluso mejor que México y Brasil”, agregó Acosta.

Una gran ventaja con la que cuenta Colombia es su posición estratégica para el desarrollo del sector de minas y energía, pues tiene acceso a los dos océanos. Sin embargo, la inversión se podría ver limitada por el fuerte atraso en el tema de la infraestructura, es decir, por el lado del sector petrolero “los oleoductos son limitados y reducidos. Esto provoca que algunas compañías tengan que transportar su material por medio de carrotanques, lo que implica un costo cinco veces mayor que si lo movieran por medio de tuberías. Es tal el nivel de esta problemática, que algunas compañías venden crudo por medio de pozos y no por medio de barriles con el fin de no transportar el material”, explicó Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones.

La incertidumbre impositiva que hay en Colombia podría ir en contravía de la llegada de capitales al país. “La reforma tributaria estructural que está pendiente podría desincentivar a los inversionistas porque no saben qué tendrán que enfrentar en materia de impuestos si le apuestan a la nación, un problema relevante para ellos porque sus estrategias de inversión son de mediano y largo plazo. Además, el marco regulatorio y minero todavía no es tan eficiente como el de otros países de la región como Chile”, agregó Silva.

Colombia tiene que competir por la inversión extranjera en el sector de minas y energía con los demás países de América Latina. Chile, por ejemplo, tiene mayor historia minera, por lo que cuenta con un marco jurídico con mucha más experiencia, además es muy fuerte en infraestructura. Perú, por su lado, está buscando capitales por medio de legislaciones que mejoren los tiempos de las licencias y un mejor esquema tributario. Y Ecuador está en proceso de aplicar una estrategia similar.

Pero el país que acapara todas las miradas en este momento es México. Es la principal competencia que hay en la región en cuanto a inversión extranjera, porque está en proceso de instaurar una reforma energética, que es un cambio regulatorio que incluso está llamando la atención de compañías como Ecopetrol y Pacific Rubiales. Además, es una nación que cuenta con varios atributos: al igual que Colombia tiene acceso a dos océanos, es vecino de Estados Unidos y es muy fuerte en infraestructura.

Pese a que la IED presentó una importante disminución en 2014, la inversión de portafolio creció 165%, llegando hasta los US$12.436 millones. Por ello la captación de recursos vía mercado bursátil podría representar una oportunidad para Colombia, pero el problema en este camino sólo fortalecería al sector petrolero y no al minero. En la Bolsa de Valores de Colombia sólo hay una acción minera, Mineros S. A., y es considerada como un título de baja liquidez.